jueves, 20 de septiembre de 2007

Quique González-Personal




Voy a empezar contando una pequeña historia, que como toda buena historia que se precie tiene visos de ser falsa.

A eso de principios de los años sesenta en USA una nueva generación de cantantes folkies (sí, la de Dylan) irrumpe en el panorama musical del ya por entonces mundo globalizado en que vivimos. Recogiendo el testigo de Pete Seeger o Woody Guthrie además de caracterizarse por poseer inquietudes literarias, revitalizan el folk. Hasta el punto de arrastrar con ellos a los viejos y olvidados bluesmen que ahora, es decir, en los sesenta, son recibidos como maestros con todos los honores (Son House, John Hurt, etc). Por aquel entonces la juventud globalizada anda también enloquecida por el rock’n’roll edulcorado de los grupos beat con mucho ritmo y muchos flequillos, pero poca enjundia en los textos. Seguramente a muchos se les pasaría por la cabeza que el que consiguiera aunar el ritmo y la fuerza del rock con unas letras más elaboradas y menos banales, como las de los singer-songwriters, lograría algo grande.

Posiblemente eso debió pensar Dylan cuando se electrificó, y, eso debieron pensar –afortunadamente- los mismísimos Beatles que desde que empezaron a escuchar al americano empezaron a merecer la pena. Y esto mismo debió de pasar por la cabeza –ya en nuestro país- de Joaquín Sabina cuando cambió el modelo folk Hilario Camacho de su estilo por el de Miguel Ríos (y esto último es conjetura) aunque manteniéndose fiel a sus letras. No obstante, para mí, tanto Dylan como Sabina no dejan de ser unos intrusos en el mundo del rock y creo que ellos lo saben. Por tanto la vacante en el trono de cantauroquero (valga el término) seguía sin tener nombre y apellidos hasta que llegó el bueno de Bruce Springsteen y se hizo con el poder sin problemas de un reino que en realidad no existía. Pues bien, según yo lo veo, en España a día de hoy, es Quique González quién puede reclamar sus derechos reales del auténtico y más genuino cantauroquero patrio.

Tiene Quique, como su compañero y colega Carlos Chaouen, la rara habilidad de escribir de tal modo que parece que no dice nada y al mismo tiempo lo dice todo en una sola canción. Son textos que resultan tenuemente oscuros pero eso forma parte de su encanto, de su misterio. Desde luego donde no hay concesiones es en el aspecto musical: desde la foto de la portada de éste su primer disco en que Quique se deja fotografiar con mi guitarra favorita: una Fender Telecaster, del 78 para ser más precisos, hasta el desfile de instrumentos que engrosan el fondo de armario de cualquier roquero de pro (guitarras acústicas y eléctricas, batería, bajo eléctrico, órganos, piano, armónica, amplificadores guitarreros…). Y para aliñar toda esta ensalada cuenta Quique en este debut con la producción de Carlos Raya, productor y músico roquero y guitarrero curtido en innumerables batallas musicales. Sin embargo, al hablar de este álbum no podemos olvidar que fue de la mano y gracias a la amistad de Quique con Enrique Urquijo (Secretos) como llegó a poder grabarse según tengo entendido. Por cierto que con éste comparte estilo en su modo de cantar así como de otro ilustre personaje de la misma generación de los años ochenta: Antonio Vega.

Canciones:

1.- Personal
2.- A veces se me olvida
3.- No te arrepientas
4.- Conserjes de noche
5.- Cuando éramos reyes
6.- Músico de guardia
7.- Se nos iba la vida
8.- De tanto que lo intenté
9.- Con vistas al mar
10.- El contestador
11.- Fito

Una ópera prima, publicada en 1998, que es, como su propio nombre indica, personal. Muy personal en realidad, porque el protagonista de las canciones suele ser el propio autor; hay excepciones claro, como “Fito” dedicada al músico argentino Fito Páez creo. Pero yo destacaré la canción que más me gusta porque me pone a cien por hora cuando la oigo: “Conserjes de noche”. Un canto arpado y agonal dedicado a la nostalgia de un amor urbano, demasiado urbano, por bromear un poco con Nietzsche…

“Tu siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales
y todas las camareras que quisieron escuchar.
Es una historia que se escribe en las postales
con la necesidad de madrugar los lunes.”


abuineitor

martes, 11 de septiembre de 2007

Rodrigo-Todas sus grabaciones



RODRIGO-Todas sus grabaciones (1975-1987)

Este cd resume (salvo porque acaba de publicar un trabajo nuevo) la obra del más dylaniano de nuestros cantautores, con permiso, eso sí, de don Andrés Calamaro, aunque en realidad es al revés. Una voz y una manera de escribir muy personal caracterizan el estilo del maestro Rodrigo García Blanca, el más refinado –escribiendo- a mi modo de ver de los “cuatro magníficos” CRAG, o, lo que es lo mismo: Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. Es una bendita maravilla y un prodigioso milagro que a día de hoy exista en España una discográfica como Rama Lama que reedita discos tan raros e inencontrables como los que forman parte de esta publicación. Al mismo tiempo, me quejo de lo poco que esta discográfica se esmera en reproducir las ediciones originales, las portadas, de estos discos, sobre todo teniendo en cuenta que los potenciales y actuales compradores de su catálogo somos más coleccionistas que consumidores de música. Pero bueno, bien es verdad que siempre incluyen un texto informativo escrito por especialistas que resulta un complemento estupendo al contenido musical.

Este cd consiste en la reedición de nada menos que tres lp’s o long plays como se decía cuando yo era adolescente, de Rodrigo. Así, el primer cd (pues es doble) está dedicado a “Canciones de amor y sátira” de 1975 y el segundo a los discos “Rodrigo” y a “Solera reservada” de 1980 y 1987 respectivamente. Como fácilmente se comprenderá y dada la diferencia de años, las grabaciones resultan harto diferentes. La primera, es decir, el primer disco, es contemporáneo precisamente del mítico “Señora azul” de CRAG y goza de una similitud de sonidos con éste, no siendo parecido en cuanto produción, por cuanto, según yo lo veo, se echa de menos la mano de Rafael Trabucchelli. No obstante, algo queda del sonido Trabuchelli puesto que los fondos orquestales los firma Miguel Ramos que era precisamente el organista que solía trabajar con el genial productor italiano. La segunda apareció al principio de los “movidos” años ochenta y goza de la elegante producción de Joaquín Torres, de quien tengo excelentes referencias en mi discoteca por el “Subir, subir” que produjo también por aquellos años a Hilario Camacho, o por haber producido a Enrique Urquijo o a los increíbles 091. Finalmente “Solera reservada” aparece como consecuencia lógica de una revitalización de los CRAG a mediados de los años ochenta en los que como grupo editarán dos discos de sutil y quintaesenciado pop de autor para adultos o jóvenes con más de dos dedos de frente.

Temas:

Cd 1

1.- Victoria
2.- Don fulano de tal
3.- Ana
4.- Quiero que seas mi dama
5.- El leñador
6.- El gato
7.- Y así, mi amor
8.- Vete tranquila niña

Cd 2

1.- Laura
2.- En el sofá
3.- Doña Josefina
4.- Niña Luisa
5.- ¿Adónde vas Pilar?
6.- Una canción mientras tu duermes
7.- Rondar la madrugada
8.- Charo
9.- La abuelita Berta
10.- Déjame deshacerte la cama
11.- Solera reservada
12.- Amor primero
13.- De casamiento
14.- Cuarto menguante
15.- Boceto
16.- Canción del Atlántico
17.- Fiona
18.- Sellado en el secreto
19.- Fiesta de Carnaval
20.- Sortilegio de muerte


Rodrigo puede que sea el cantautor que más canciones a dedicado a mujeres y concretamente a mujeres con nombres propios: Victoria, Ana, Laura, Josefina, Luisa, Pilar, Charo, Berta y hasta Fiona, hala, como la princesa de Shrek. Esto hace que, junto a su delizadeza a la hora de escribir e interpretar, resulte uno de los más románticos y sentimentales autores que tenemos. Desgraciadamente parece que en este país no tienen la repercusión que merecen no ya discos, sino carreras artísticas tan sobresalientes como la de Rodrigo. Lo que si viniera de cualquier autor anglosajón de sexta categoría sería objeto de reseñas, promociones y comentarios elogiosos, y por supuesto conciertos a mansalva –aunque nadie se fije, ni siquiera los plumillas, en los contenidos de lo que canta porque no importa, si es en inglés estará bien- en nuestra tierra, aun siendo jamón de pata negra, es disfrutado por minorías dentro de minorías. En fin...

Me gusta especialmente el disco homónimo del autor porque además de que es de las tres mi producción favorita, creo que es donde Rodrigo está más comedido y equilibrado en su voz, lejos de los guiños dylanescos de la época de “Señora azul”. Además, en este disco todavía no se ha contagiado de ese sonido más nuevaolero de su siguiente propuesta, que incluye ritmos jamaicanos y canciones más pop (aunque eso sí con un pasodoble procelibato incluido cual rara avis) y arreglos de guitarras y teclados henchidos de blanca palidez y desvaída suavidad sonora. Lo mejor, sin duda, los textos, con ese estilo pictórico tan característico y tan único de Rodrigo y esto vale para los tres.

Me cuesta decir esto pero se trata de unas grabaciones de culto de un artista de culto. A ver si en breve pasara un ángel por España y trastocara las cosas y aunque Rodrigo siguiese siendo un cantautor de culto, gozara por lo menos del mimo y el reconocimiento que merece, como merecen muchos otros ilustres olvidados en nuestro país...

Y, por supuesto, los que no lo conocían y lo descubran por vez primera, disfrútenlo, no se arrepentirán.

abuineitor

lunes, 27 de agosto de 2007

Raimon-Recital de Madrid



DISCO 1
1. La nit
2. So qui so (Joan Timoneda)
3. Qui ja ho sap tot
4. El País Basc
5. Al vent
6. Sobre la por
7. Sobre la pau
8. T'adones, amic
9. T'he conegut sempre igual
10. Inici de càntic en el temple (Salvador Espriu)

DISCO 2
1. Jo vinc d'un silenci
2. Quatre rius de sang
3. Es veu
4. 18 de Maig a la Villa
5. Indesinenter (Salvador Espriu)
6. La muntanya es fa vella
7. Quan jo vaig nàixer
8. Cançó del remordiment
9. D'un temps, d'un país
10. Diguem no
11. Sobre la por
12. Diguem no

Música: Raimon
Letras: Raimon, salvo allá donde se especifique
Grabado en directo el 5 de Febrero de 1976 en el Pabellón de Deportes de Madrid
Comentarios.

El Recital de Madrid es uno de los mejores discos en directo de la canción de autor de los años 70. Grabado el 5 de Febrero de 1976 en el Pabellón de Deportes de Madrid, el recital tuvo primordialmente una importancia política antes que musical. Dicho concierto se celebró en pleno inicio del intento de una apertura democrática a la que era opuesto parte del gobierno, al igual que su entonces presidente Carlos Arias Navarro (el denominado "búnker"), a pesar de haber concedido ciertas amnistías parciales a algunos presos políticos. El año 76 fue especialmente revuelto, especialmente por esa oposición a la apertura que el "búnker" llevaba a cabo mediante la represión policial, la huelga casi general que había en las principales ciudades, las manifestaciones pro-amnistía y, por si todo esto fuera poco, los atentados de ambos signos que no hacían presagiar un buen desenlace al cambio democrático. En este marco revuelto es en el que Raimon pretende hacer cuatro recitales en Madrid, siendo este disco el testimonio sonoro del primero de ellos.

Tanto el cantante como la organización quisieron impregnar el concierto con un marcado cariz político en el que se intentara simbolizar la unidad de las fuerzas políticas de izquierdas. Para ello, la organización reservó una fila 0 en la que se sentaron el socialista Felipe González, Simón Sánchez Montero, uno de los dirigentes del PCE; y el héroe sindical Marcelino Camacho, casi recién salido de prisión gracias a la primera amnistía parcial otorgada, entre otros líderes políticos y sindicalistas (algunos de los cuales no se portaron demasiado bien con el cantante de Xátiva al llegar al poder). La audiencia recibe a estos invitados al grito de "¡Unidad, unidad!". Para Raimon, por su parte, el concierto también está marcado tanto política como personalmente; personalmente porque fue la primera vez en ocho años que tocaba de nuevo en Madrid debido a la prohibición que le impusieron tras el recital ilegal que dio en la Facultad de Económicas (hoy Geografía e Historia) de la UCM; y políticamente, porque, como explica al principio del recital, éste le iba a servir para cantar todas aquellas canciones que le habían venido siendo prohibidas interpretar en público.

Ese ambiente de revuelta política se puede oír perfectamente en las voces del público: lo primero que se oye al reproducirlo son los gritos de "¡Unidad!", "¡Amnistía!" y "¡Libertad!" que lanza el público. Se nota también en la manera tan fervorosa con la que el público recibe las más significativas de Raimon, consiguiendo que el concierto fuera mitad mitin político, mitad recital musical. Lo que no recoge el disco, pero que explicaría Raimon después, fue que el que mandaba en los policías que allí vigilaban a la audiencia amenazó con gasear el local porque oía injurias al rey y vivas a la república; en esa ocasión, la sangre fría de Anna-Lissa, la esposa de Raimon (destinataria de aquel precioso "Com un puny") evitó una catástrofe al aconsejar al policía hablar con sus superiores antes de proceder.

El concierto transcurre entre los gritos de la audiencia enfervorecida, sintiendo la libertad por fin de gritar en los conciertos, con Raimon presentado cada una de las canciones y traduciendo total o parcialmente sus letras o las de Espriu o Timoneda. Dentro de todo su repertorio, hay una canción que escapa a la significación política del resto: se trata del poema "So qui so" del poeta catalán del siglo XVI Joan Timoneda, siendo prácticamente ésta la única canción de "amor cortés" que Raimon interpreta. El cantante de Xátiva comienza su actuación con una de sus canciones más antiguas, "La nit", una canción que muy al principio solía escapar a la tijera del censor gracias a su juego de símiles y metáforas y que consistía en una comparación entre la dictadura y la noche entendida negativamente. Desde ahí repasa toda su historia político-musical. Entre sus propias letras cuenta, entre otras, con canciones tan emblemáticas como "T'he conegut sempre igual", dedicada al perseguido político Gregori López i Raimundo; el poema solidario "El País Basc", una canción que se solidarizaba con el pueblo vasco al tiempo que denunciaba la represión que sufrían, fue uno de los más aplaudidos; la canción dedicada al "Che" Guevara, "Sobre la pau"; el canto a su tierra en "Quatre rius de sang"; y dos históricas de las más prohibidas: la épica "Al vent", que confiesa haber escrito a los 18 años con toda su inocencia, pero también con toda su fuerza, y "Diguem no", esa estupenda balada que denuncia y renuncia a un mundo violento e injusto. Muy significativa es la inclusión de "18 de Maig a La Villa" (18 de Mayo en La Villa), que expresa las emociones que tanto él como el público sintieron durante aquel recital en la Universidad Complutense el 18 de Mayo de 1968. Interpreta también dos canciones inéditas como son la queja de clase de "Jo vinc d'un silenci" y "Es veu", una irresistible balada cargada de esperanza. Canta también dos canciones hechas sobre los poemas de su poeta contemporáneo favorito, Salvador Espriu, que la audiencia madrileña había conocido gracias a él: "Inici de càntic en el temple", dedicada al poeta Joan Salvat-Papasseit, e "Indesinenter", palabra latina que significa "incansablemente". Además el cantor valenciano sufre una graciosa anécdota cuando quiere interpretar temáticamente "Sobre la por" y "Sobre la pau" seguidas: al arrancarse con la primera sufre un tremendo de amnesia: "Mig perdudes¡Qué equivocación!... Perdonad". Intenta recuperar los acordes al tiempo que explica que no la canta muy a menudo (es decir, que no le dejan). "¡Pues no la toco!", bromea, pero promete ensayarla en el descanso y tocarla en la 2ª mitad del recital que se recoge en el 2º disco, y efectivamente, aunque pretendía finalizar con "Diguem no" toca la canción que se le resistía.

No obstante, la audiencia insiste en que no acabe, y Raimon les explica que quiere tocar los cuatro recitales enteros, para lo cual tiene que estar en forma. Aún así ofrece un bis tocando "Una canción que vosotros habéis hecho vuestra porque la habéis cantado mejor que yo: "Diguem no".

Aun así, al día siguiente el ministro de la gobernación, Manuel Fraga Iribarne, al igual que haría con otros espectáculos, suspendió los otros tres recitales seguramente debido al informe policial de aquel señor que quería gasear el local. Este hecho aparece en el disco: se pueden observar en la portada una serie de cuatro números racionales que representan una cuarta parte de los cuales todos están tachados menos el 1/4, al tiempo que el diseño del título asemeja aquel temible sello de la gobernación civil que prohibía o limitaba los espectáculos y los textos.

Este disco, a mí entender, es uno de los más importantes de la canción de autor catalana y española en general, y uno de los directos más potentes. El hecho de que plasme, gracias al público, un momento político y social de especial relevancia para el país, le hace ser un documento importante no sólo a nivel musical, sino también histórico.

Gustavo Sierra

miércoles, 22 de agosto de 2007

Francisco Espinosa-En boca de todos



Hay un momento, que toda canción,
busca el hechizo de oirse en la voz,
y estos acordes han llegado aquí
con el encargo de sobrevivir”


Este comentario que me atrevo a escribir a continuación es un tanto especial, porque el disco sobre el que hablaré es obra de uno de los colaboradores de este blog, un buen amigo y responsable de que yo esté aquí escribiendo sobre la música y la canción de autor que mas me gusta.

El disco se llama “En boca de todos”, me resultó muy curioso el título, pero no acabé de entender el sentido hasta que lo tuve en la mano y lo escuché. Antes diré algo del cantautor, no lo hago porque seamos amigos, sino porque creo que merece el reconocimiento. Fran Espinosa es una de esas personas que luchan con todas sus fuerzas por la canción de autor, lo hace no sólo como autor o compositor, sino apoyando a otros artistas, grandes y pequeños, defendiendo este arte en todos los foros posibles. Y por otra parte no olvida un componente importante de esto de la canción de autor, no se olvida de los aficionados, de los que se interesan por el tema como espectadores o de cualquier otra manera, tiene la capacidad de saber aglutinar a todas las personas con inquietudes respecto a la canción de autor. En ese camino me encontré con él. Su página web es una referencia fundamental para cualquier aficionado o profesional del tema, entre otras cosas dispone de la mejor sección de enlaces a páginas de cantautores de la red.

En cuanto al disco tengo que decir que tanto la letra como la música de todas las canciones están compuestas por Francisco Espinosa, sin embargo, solo una de ellas es cantada por el autor, la última, “Agonía maldita”. El resto de las canciones son interpretadas por sus compañeros de viaje, cantautores y músicos de varias partes del mundo, voces distintas, unas dulces y delicadas, otras recias y duras, en solitario o en grupo, todas con personalidad, con la fuerza de gente que cree en lo que hace.

El disco se publicó en 2006 y consta de 19 canciones, 17 en castellano y 2 en catalán. Como siempre, me falta espacio, así que solo destacaré las que personalmente mas me interesan. El tema inicial se titula “Me entrego a la razón” y es cantado por Olga Andrés, su primera estrofa dice mucho del artista, al menos eso pienso: “Espantando sentimientos / que se agitan con pasión / lanzo mi canción al viento / y me entrego a la razón”

La segunda “Luna de Agosto”, es una canción que anda acompañándome en este largo agosto sevillano, cantada por Alonso Núñez, una voz dulce para una canción que evoca nostalgias. Otra de mis preferidas es “El tiempo de los besos robados”, con Gerardo Peña, su estribillo “Hoy que estás conmigo …¡quedate, no te vayas!”.

Me gusta especialmente el tema que canta Malabache, está en catalán y es una de las primeras letras que conocí de Francisco Espinosa, “Visc només amb tu” (solo vivo contigo), una canción preciosa y un acompañamiento de piano genial. Y también quiero señalar “Hay un momento”, cantada por Nery González, una de cuyas estrofas encabeza mi comentario.

Y desde luego no puedo dejar de mencionar una canción que va en una línea diferente al resto del disco, una canción basada en la ironía, está cantada por Carlos de Abuin, es muy divertida, habla del peligro de los móviles y no precisamente por las radiaciones que emiten, se llama “Y se portó”…¡Vaya si se portó!

Pero para terminar lo hago con llegendes (leyendas), cantada por Xavier Pintanel, porque una de las facetas de la canción de autor que creo que no se debe olvidar, que le da gran parte de su sentido y la devuelve a sus origenes, es la función social, la facultad de pinchar a quienes la escuchan, y hacer recordar que las cosas son como son, y no como parecen ser, que decía Carlos Cano en una canción.

Llegendes (Leyendas)

“Sempre conten les llegendes (Siempre cuentan las leyendas)
històries, temps era temps, (historias de mucho tiempo atrás)
de dracs mágics i princeses, (de dragones y princesas)
de bruixes i encantaments. (de brujas y encantamientos)

Pèro el que mai ningú ens explica (Pero lo que nadie nos explica)
Són històries de debò (son historias de verdad)
Del carrer, del dia a dia (de la calle, del día a día)
I de gent com tu i com jo. (y de gente como tu y como yo)

De una feina que no agrada (de un trabajo que no nos gusta)
D´una vida que se´n va, (de una vida que se va)
D´una dona maltractada (de una mujer maltratada)
D´un amor que no vindrá. (de un amor que no vendrá)
D´això no se´n vol parlar” (de eso no se quiere hablar)


Canciones del disco:

1. Me entrego a la razón (Olga Andrés)
2. Luna de Agosto (Alonso Núñez)
3. Viviendo un poema (Joaquín Lera)
4. Azul (Alejandro Santiago)
5. Hoy que me voy (Javier Prieto)
6. El tiempo de los besos robados (Gerardo Peña)
7. Visc només amb tu (Malabache)
8. El mar y tu (José Manuel Lattus « Chiclo »)
9. Quien estuviera (Ivan y Josito)
10. Hay un momento (Nery González)
11. Y se portó (Carlos de Abuín)
12. Aquí prosigo (Norge Bautista)
13. Vuelvo a ti (Diego Andrés)
14. Sobreviviré (Juanjo Montecinos)
15. Volveré a despertar (El factor sorpresa)
16. Llegendes (Xavier Pintanel)
17. Que se vayan (Fran Reca)
18. Estar sin ti (Nueva Luna)
19. Agonía maldita (Francisco Espinosa)



María Gracia Correa

domingo, 19 de agosto de 2007

Miguel Dantart-Bipolares





A mediados de los años noventa –como es sabido- una nueva generación de cantautores irrumpe en el panorama musical de este país. Nacidos al abrigo de pequeños bares madrileños que empezaron a incluir actuaciones en directo entre su oferta musical enlatada nocturna, y, que contrastaban con aquellos cantautores de los setenta que hacían sus primeras armas en universidades, colegios mayores, y demás lugares y eventos más o menos politizados. Una generación que, dicho de paso, no tuvo que bregar con la omnipresente movida nacional como fue la generación de cantautores de los años ochenta, que, salvo en el caso de algún ilustre nombre, lo tuvo bastante difícil para acceder a un público deseoso de disfraces y música sin demasiados compromisos, no ya políticos, sino en muchas ocasiones, ni siquiera intelectuales.

Así pues, en los noventa, cantautores como Miguel Dantart, ni tenían que partirse la cara con un régimen totalitario ni tenían que resultar pintorescos o cantarle a temas tan “profundos” como a sus agüitas amarillas o al marcapasos de una tal Marta. Quizás por eso, artistas como Miguel pudieron ser más libres que nunca y mucho más personales y cantautores que nunca; sirviendo en la mesa del banquete público un sentir y un parecer más propio que nunca del mundo que les rodeaba.

Miguel empezó apoyado por una multinacional, con todas las ventajas e inconvenientes que esto supone (entre las ventajas una que siempre le envidiaré y así se lo he hecho saber más de una vez, la de haber tenido por colaboradoras en su primer disco a las extraordinarias Vainica Doble). Aquel disco, ahora descatalogado (si alguien sabe donde puedo encontrar un original que me lo diga) tuvo gran repercusión pero sin embargo no consiguió suministrar a la audiencia una rápida secuela por cuanto el disco del que nos ocupamos “Bipolares” que fue su continuación, tardó seis años en salir. Claro que, la culpa la tuvieron unos estudios universitarios que llenaron la pausa entre los dos álbumes...

Entre los que nos dedicamos a la canción de autor suele ocurrir que nos perdamos en uno de estos dos extremos: o bien nos da por cantar temas serios y nos pasamos de trágicos, o bien nos da por lo contrario y nos pasamos de graciosos. En el caso de Miguel Dantart creo que consigue ese apetecible equilibrio entre lo trágico y lo cómico dando a sus canciones esa pátina de, digamos, “buen rollo”, o mejor, moderado optimismo vital que siempre admiro en obras ajenas. El otro ejemplo que se me ocurre así, de pronto, de este tono en un disco es el “No cambies por nada” de mi siempre reverenciado Hilario Camacho.

Temas:

1.- Mundo alborotado

2.- Amor de mis amores

3.- El arte que repartes

4.- Pequeño cine estudio

5.- Mil caras

6.- Las cosas bonitas...

7.- Desde el exilio

8.- Yo no sería igual

9.- Amapolas sagradas

10.- Tírame un beso

11.- De par en par

12.- La procesión va por dentro



Destaco “Mundo alborotado”, “El arte que repartes”, “Las cosas bonitas...”, “Mil caras” o “Tírame un beso” porque son canciones que con sus ritmos sincopados y sus letras tan particulares me amigan otra vez con las alegrías de este valle de lágrimas que es el día a día. Y por supuesto “Pequeño cine estudio”; con sus toques electrónicos, la hermosa y poética letra y el estribillo poderoso, y, muy especialmente, por el contenido de ese estribillo:

“Hoy te traigo un souvenir
del país de una cabeza,
con cien pájaros que rezan
por tu aparición.
Aunque tú nunca sabrás
Llevas vidas tan secretas
Que has crecido como yedra
Por mi habitación”.


El disco está grabado tocando las bases con un grupo en directo –los demás instrumentos son overdubs (perdón por el palabro)- lo que le da una frescura singular, el grupo quiero decir. La producción corre a cargo de Javier Campillo ex –Tam Tam Go, notable grupo de los 80 por cierto, que de todo hubo en la viña del señor.


abuineitor

lunes, 30 de julio de 2007

Hilario Camacho-De paso



Por razones que sería largo explicar vamos a comentar este disco a medias Antonio Gómez y yo.

Descubrí la música de Hilario, como muchos, por la famosa serie de tv "Tristeza de amor". Años después tras varios avatares biográficos acabé encantautorizándome; lo cual hizo que me interesara, en esta ocasión, más intensamente por el género, aproximándome a la obra de artistas por los que hasta entonces había pasado de puntillas.

Hace algunos años me compré, exponiéndome a las crudas eventualidades del destino, un recopilatorio de Hilario Camacho titulado "Lo esencial". Allí, en concreto, encontré una canción, sin la cual ya no podría vivir que se titula "El agua en sus cabellos", además de otras que también llamaron mucho mi atención. De éstas, varias habían sido extraídas del disco que nos ocupa "De paso". Así pues, un día u otro yo tenía que acabar poseyendo ese cd, porque, afortunadamente, existe una reedición en digipack estupenda y muy fácil de encontrar, ya que el vinilo original se publicó en 1975 y ese sí que debe ser inencontrable. Pues bien, hace una semana (he tardado mucho lo sé) por fin me hice con este portento.

Tras una semana de asiduo asalto al equipo de música y a los cascos, carátula en mano, puedo prometer y prometo que me encuentro absolutamente rebasado por el embrujo de este álbum. No hay nada que no me guste en él, por gustarme me gusta hasta como huele... Me parece una obra maestra en muchos sentidos, no solamente de música de autor, que también lo es, sino de hippismo con eñe, de folk nacional, de rock ácido, de improvisación jazzística, de interpretación vocal e instrumental, de elegancia poética, de producción desinhibida y libre etc.

Ahora que ya lo tengo, je je, puedo decir (qué morro) que como me entere que alguno de los que denominan a sí mismos como cantautores, no tenga este cd o no lo haya escuchado todavía, le denuncio a la Santa Hermandad para que lo manden a servir al rey como galeote.

Pero, en fin, y bromas aparte, como de los intringulis del meollo del acontecimiento, sabe más Antonio Gómez, como que formó parte del mismo, concluyo aquí mi intervención y paso a darle "De paso" paso, para que continúe con el comentario.

abuineitor

Recojo el testigo que me pasa Carlos, que cuando dice que yo sé más del disco de Hilario debe referirse a que, por razones cronológicas, me tocó vivir muy de cerca tanto el proceso de creación de algunas de sus canciones como, después, su grabación.

A mi también me parece que "De paso" es probablemente el mejor de los discos de Hilario Camacho, aún aceptando eso de que sobre gustos no hay nada escrito. Intentaré explicar brevemente por qué me lo parece destacando en primer lugar el momento en el que fue grabado, cuando Hilario tenía 27 años y se encontraba en plena creatividad. Había tenido dos años antes la experiencia de grabar su primer LP de la mano de Alain Milhaud, con una esplendida producción que marco un hito en su momento, pero también había vivido un proceso de independencia y de crecimiento artístico que le exigía liberarse de toda tutela y grabar el disco que realmente ansiaba hacer.

La posibilidad la encontró en el sello Gong, de Movieplay, recién creado y en el que grabarían buena parte de los cantautores más destacados del momento (Pastor, Labordeta, Pablo Guerrero, Elisa Serna, Adolfo Celdrán, Batallán, Carlos Cano, Antonio Mata, La Bullonera, Lole y Manuel, Triana, y la edición en España de la Nueva Trova Cubana y la Nueva Canción Chilena, entre otros).

En los años anteriores, Hilario, además, había ido evolucionando sus formas musicales con el gran eclecticismo de toda su vida, siempre aprendiendo para lo que cumplieron un papel fundamental dos de los músicos que entonces le acompañaron y que están en "De paso": el guitarrista Jean Pierre Torlois, y el pianista Jesús Pardo. A la hora de la grabación se les unieron el saxofonista Jorge Pardo (que no estoy seguro si era el primer disco en el que participaba, pero que por ahí andaría, porque era un chaval), el percusionista Xavier Estrella y el batería José Antonio Galicia, junto al bajista Quique Quintana. Era prácticamente una representación de lo mejor del jazz más joven que se estaba haciendo entonces en Madrid, y ese aire nuevo que ellos aportaron en unos arreglos colectivos se nota en el disco.

"De paso" contiene, y eso es lo fundamental, un puñado de canciones que Hilario había ido escribiendo en los años anteriores (alguna, como "El agua en tus cabellos" ya la cantó en el primer recital de lo que luego sería el grupo Canción del Pueblo en noviembre de 1967) entre las que se encuentran unas cuantas que no dudo de calificar de obras maestras, y que, coincido en ello con Carlos, debería estudiar cualquier aficionado a la canción de autor que se precie. Está, sobre todo, esa joya de la música popular que es "Volar es para pájaros", con letra de Pablo Guerrero, que desde mi punto de vista es la exposición más completa que nunca ha hecho Hilario en una de sus canciones de su propia personalidad, de la permanente lucha que en él y en sus composiciones ha existido entre la realidad y el deseo. Pero, es que, junto a ella figuran "Dolores, Dolores", "El agua en tus cabellos", "Princesa de cera" y "Cuerpo de ola".

O los dos instrumentales, que muestran una faceta de Hilario como músico e instrumentista, que sólo practicó en esta ocasión y, como colaborador, en un disco del asturiano Daniel Vega de aquella misma época.

He dejado aparte "El peso del mundo", basada en el poema de Ginsberg y en la que queda más patente que en ninguna otra de las composiciones del disco ese aire de "hipismo con ñ" que dice Carlos y que, efectivamente podría ser la ideología general del álbum. Personalmente no es el tema que más me gusta del disco, casi la única pega que yo le pondría. Tal vez se trate de que me resulta demasiado evidente en ella ese toque jipi, tanto en la letra como en la música, en la que colaboró Jean Pierre, y las canciones de Hilario nunca han sido evidentes.

En la carrera de Hilario "De paso" es un disco fundamental, un final y un comienzo al mismo tiempo. Un final porque en él llega a un punto de evolución de su música en el que encuentra un modo de hacer personal e intransferible, un estilo propio; y un principio porque a partir de él Hilario va a desarrollar ese estilo a lo largo de toda una carrera que habría de dar excelentes frutos artísticos.

En la música española, "De paso" es un disco seminal, a partir del cual surgen posibilidades creativas que antes no existían y que habrían de germinar en cantautores posteriores.

1. Tiempo al tiempo
2. Volar es para los pájaros
3. Dolores, Dolores
4. El agua en sus cabellos
5. Testimonio
6. Verónica
7. Princesa de cera
8. Pequeña muerte
9. Cuerpo de ola
10. El peso del mundo

Antonio Gómez



sábado, 28 de julio de 2007

Jorge Drexler-Eco

Con los años confirmo que no siempre se está preparado para leer un libro, escuchar un disco o descubrir un artista. Cada uno de ellos tiene su momento y a veces... nunca llega. Tardé años en prestarle atención a Madame Bovary, más aún en leer El Principito (que siendo niña me parecía un tostón y ahora me encanta), y varios años en la facultad de periodismo en escuchar a Jorge Drexler.
Recuerdo que fue mi amigo Angel Carmona, periodista, músico, y desde hace años colaborador en la revista Rolling Stone, quien me habló por primera vez de Drexler. Por aquel entonces publicaba "Frontera", y no me gustó nada. Supongo que estaba en otro momento musical, algo que nunca entendió Carmona, ya que para él era el artista más delicioso que había llegado a sus oídos en aquel momento. Era 1999.
Dos años después llegaba "Sea" y alguién creyó que podía gustarme y acertó. Me gustó y me ayudo a sobrellevar una época oscura emocionalmente. Era un disco lleno de luz y era lo que necesitaba.
En 2003 aterrizó "Eco" y Drexler pasó a ocupar un lugar importante en el altar de mis artistas de cabecera. En definitiva con "Sea" el uruguayo me enamoró y con "Eco" se confirmó este amor tardío.
Entre disco y disco tuve además la oportunidad de conocerle, charlar con él, entrevistarle y comprobé de cerca el talento de este médico metido a músico que había llegado a España de la mano de un admirador: Joaquín Sabina. Le conocí antes del Oscar y le volví a ver un año después del galardón. Ví el mismo hombre ilusionado y enamorado de la música, capaz de mezclar en una sola canción de tres minutos el folclore de su tierra, con los loops más modernos y estilizados del sonido siglo XXI. Y es eso precisamente lo que escucharemos en ECO.
ECO nació a medio camino entre San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Montevideo y EEUU. Once canciones (en una primera edición), de aparente sencillez, que fueron reeditadas una y otra vez, hasta que la discográfica exprimió todo el jugo que pudo a un álbum en el que finalmente incluyó el tema oscarizado "Al otro lado del río" de la película del brasileño Walter Salles: "Diarios de una motocicleta". Reediciones, por cierto, que perjudicaron a los que impacientes habíamos comprado el disco recién salido del horno, todo hay que decirlo.
Fue un disco casero, trabajado desde su hogar, rodeado de guitarras y con su ordenador. El mismo que le mantiene siempre en contacto inmediato con su equipo de trabajo en Montevideo, su ciudad. Sobre su forma de trabajo ésto era lo que decía (en la entrevista que le realicé al publicar este disco): "Cuando escribo canciones las mando a mi equipo de producción en Uruguay en Mp3 y ellos me devuelven las primeras aproximaciones también a través de la red. Internet es una herramienta maravillosa, con el único inconveniente de que genera adicción. Me gusta tanto lo que hago que a veces no distingo entre trabajo y ocio. La guitarra es mi trabajo, es una herramienta de exploración personal, pero también es un juego".
Drexler es un inmigrante privilegiado, al menos así se siente por poder ir y venir a su tierra sin problema de papeles. Se trata de no perder sus raíces y también se convierte en el sano ejercicio, junto con la lectura de la prensa diaria, de tener los pies en el suelo.
Cada una de sus canciones son reflejo del momento vital del compositor. Así "Eco" llegó con el 11-S, la posterior invasión a Irak, la crisis del cono sur, de donde es él,... temas suficientemente graves para inspirar conciliadoras canciones como "La milonga del moro-judío". Por eso y porque una noche de copas en Madrid su amigo Sabina le regaló unos versos (escritos en un posavasos) del desaparecido Chicho Sánchez-Ferlosio, que rezaban: "Yo soy un moro-judío que vive con los cristianos, no sé cuál es mi tierra, ni cuáles son mis hermanos (...)".



1. Eco
2. Deseo
3. Todo se transforma
4. Mi guitarra y vos
5. Transporte
6. Milonga del moro judío
7. Polvo de estrellas
8. Se va, se va, se fue
9. Don de fluir
10. Fusión
11. Salvapantallas

Su primer single fue "Todo se transforma", un reclamo de justicia cósmica, o lo que ahora se ha puesto tan de moda y muchos llaman karma. Especial atención para "Guitarra y vos", por la consecución de geniales versos recitados sin apenas respiro.
Les dejo con esta preciosa canción un rico aperitivo de lo que pueden escuchar.