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lunes, 30 de julio de 2007

Hilario Camacho-De paso



Por razones que sería largo explicar vamos a comentar este disco a medias Antonio Gómez y yo.

Descubrí la música de Hilario, como muchos, por la famosa serie de tv "Tristeza de amor". Años después tras varios avatares biográficos acabé encantautorizándome; lo cual hizo que me interesara, en esta ocasión, más intensamente por el género, aproximándome a la obra de artistas por los que hasta entonces había pasado de puntillas.

Hace algunos años me compré, exponiéndome a las crudas eventualidades del destino, un recopilatorio de Hilario Camacho titulado "Lo esencial". Allí, en concreto, encontré una canción, sin la cual ya no podría vivir que se titula "El agua en sus cabellos", además de otras que también llamaron mucho mi atención. De éstas, varias habían sido extraídas del disco que nos ocupa "De paso". Así pues, un día u otro yo tenía que acabar poseyendo ese cd, porque, afortunadamente, existe una reedición en digipack estupenda y muy fácil de encontrar, ya que el vinilo original se publicó en 1975 y ese sí que debe ser inencontrable. Pues bien, hace una semana (he tardado mucho lo sé) por fin me hice con este portento.

Tras una semana de asiduo asalto al equipo de música y a los cascos, carátula en mano, puedo prometer y prometo que me encuentro absolutamente rebasado por el embrujo de este álbum. No hay nada que no me guste en él, por gustarme me gusta hasta como huele... Me parece una obra maestra en muchos sentidos, no solamente de música de autor, que también lo es, sino de hippismo con eñe, de folk nacional, de rock ácido, de improvisación jazzística, de interpretación vocal e instrumental, de elegancia poética, de producción desinhibida y libre etc.

Ahora que ya lo tengo, je je, puedo decir (qué morro) que como me entere que alguno de los que denominan a sí mismos como cantautores, no tenga este cd o no lo haya escuchado todavía, le denuncio a la Santa Hermandad para que lo manden a servir al rey como galeote.

Pero, en fin, y bromas aparte, como de los intringulis del meollo del acontecimiento, sabe más Antonio Gómez, como que formó parte del mismo, concluyo aquí mi intervención y paso a darle "De paso" paso, para que continúe con el comentario.

abuineitor

Recojo el testigo que me pasa Carlos, que cuando dice que yo sé más del disco de Hilario debe referirse a que, por razones cronológicas, me tocó vivir muy de cerca tanto el proceso de creación de algunas de sus canciones como, después, su grabación.

A mi también me parece que "De paso" es probablemente el mejor de los discos de Hilario Camacho, aún aceptando eso de que sobre gustos no hay nada escrito. Intentaré explicar brevemente por qué me lo parece destacando en primer lugar el momento en el que fue grabado, cuando Hilario tenía 27 años y se encontraba en plena creatividad. Había tenido dos años antes la experiencia de grabar su primer LP de la mano de Alain Milhaud, con una esplendida producción que marco un hito en su momento, pero también había vivido un proceso de independencia y de crecimiento artístico que le exigía liberarse de toda tutela y grabar el disco que realmente ansiaba hacer.

La posibilidad la encontró en el sello Gong, de Movieplay, recién creado y en el que grabarían buena parte de los cantautores más destacados del momento (Pastor, Labordeta, Pablo Guerrero, Elisa Serna, Adolfo Celdrán, Batallán, Carlos Cano, Antonio Mata, La Bullonera, Lole y Manuel, Triana, y la edición en España de la Nueva Trova Cubana y la Nueva Canción Chilena, entre otros).

En los años anteriores, Hilario, además, había ido evolucionando sus formas musicales con el gran eclecticismo de toda su vida, siempre aprendiendo para lo que cumplieron un papel fundamental dos de los músicos que entonces le acompañaron y que están en "De paso": el guitarrista Jean Pierre Torlois, y el pianista Jesús Pardo. A la hora de la grabación se les unieron el saxofonista Jorge Pardo (que no estoy seguro si era el primer disco en el que participaba, pero que por ahí andaría, porque era un chaval), el percusionista Xavier Estrella y el batería José Antonio Galicia, junto al bajista Quique Quintana. Era prácticamente una representación de lo mejor del jazz más joven que se estaba haciendo entonces en Madrid, y ese aire nuevo que ellos aportaron en unos arreglos colectivos se nota en el disco.

"De paso" contiene, y eso es lo fundamental, un puñado de canciones que Hilario había ido escribiendo en los años anteriores (alguna, como "El agua en tus cabellos" ya la cantó en el primer recital de lo que luego sería el grupo Canción del Pueblo en noviembre de 1967) entre las que se encuentran unas cuantas que no dudo de calificar de obras maestras, y que, coincido en ello con Carlos, debería estudiar cualquier aficionado a la canción de autor que se precie. Está, sobre todo, esa joya de la música popular que es "Volar es para pájaros", con letra de Pablo Guerrero, que desde mi punto de vista es la exposición más completa que nunca ha hecho Hilario en una de sus canciones de su propia personalidad, de la permanente lucha que en él y en sus composiciones ha existido entre la realidad y el deseo. Pero, es que, junto a ella figuran "Dolores, Dolores", "El agua en tus cabellos", "Princesa de cera" y "Cuerpo de ola".

O los dos instrumentales, que muestran una faceta de Hilario como músico e instrumentista, que sólo practicó en esta ocasión y, como colaborador, en un disco del asturiano Daniel Vega de aquella misma época.

He dejado aparte "El peso del mundo", basada en el poema de Ginsberg y en la que queda más patente que en ninguna otra de las composiciones del disco ese aire de "hipismo con ñ" que dice Carlos y que, efectivamente podría ser la ideología general del álbum. Personalmente no es el tema que más me gusta del disco, casi la única pega que yo le pondría. Tal vez se trate de que me resulta demasiado evidente en ella ese toque jipi, tanto en la letra como en la música, en la que colaboró Jean Pierre, y las canciones de Hilario nunca han sido evidentes.

En la carrera de Hilario "De paso" es un disco fundamental, un final y un comienzo al mismo tiempo. Un final porque en él llega a un punto de evolución de su música en el que encuentra un modo de hacer personal e intransferible, un estilo propio; y un principio porque a partir de él Hilario va a desarrollar ese estilo a lo largo de toda una carrera que habría de dar excelentes frutos artísticos.

En la música española, "De paso" es un disco seminal, a partir del cual surgen posibilidades creativas que antes no existían y que habrían de germinar en cantautores posteriores.

1. Tiempo al tiempo
2. Volar es para los pájaros
3. Dolores, Dolores
4. El agua en sus cabellos
5. Testimonio
6. Verónica
7. Princesa de cera
8. Pequeña muerte
9. Cuerpo de ola
10. El peso del mundo

Antonio Gómez



domingo, 22 de abril de 2007

Hilario Camacho-No cambies por nada



Hilario ha sido uno de los más grandes cantautores de este país. Su todavía reciente fallecimiento consternó a gran parte del mundo de la música, por lo inesperado y por lo enigmático de su despedida. Quizás la gran pregunta de su adiós nunca se pueda responder; quizás es que las preguntas que de verdad importan nunca tienen respuesta. Es igual. Por fortuna, Hilario, no se fue del todo, permanecerá por siempre -además de en el corazón de todos aquellos que le amaron y apreciaron- en la memoria colectiva de este país, por haber sido el autor de temas tan perfectos y emblemáticos de la canción de autor como "tristeza de amor" o "Madrid amanece" o "negra noche" por mencionar solamente algunos.

Cuando se publicó en el 2003 "no cambies por nada" (para muchos el verdadero último disco del cantautor) Hilario Camacho llevaba cinco años sin publicar un disco de estudio, aunque, bien es cierto, que, habían salido a la venta un par de recopilatorios con lo más conocido, o clásico, de su repertorio. Este disco supone un cambio de estilo y de intenciones con respecto a su obra anterior, pero supone, además, un punto de inflexión extraño en el sentido de que Hilario -que acababa de pasar por una separación sentimental- se encontraba sereno y relajado (no fue una separación traumática como él declaró en una entevista: quedaron como amigos) y con muchas ganas de reinventar su propio personaje otra vez. Para ello, Hilario echó mano tanto del sello de nueva creación Kainós, como de un productor, Joss, vinculado a la música dance, a la electrónica (un maquinitas, decía de él Hilario). Esto representa una pequeña revolución en el sonido, digamos "clásico" de Hilario, y no pudo ser más acertado...

En la producción -que con cierta ironía según veo se titula "no cambies por nada"- aparecen por vez primera samplers (muestras) y programaciones, pero también una gran preponderancia de guitarras, españolas, acústicas y eléctricas. No en vano, en el disco toca Antonio Amores "woody", un guitarrista de campeonato, que se adaptaba como un guante a la música y al modo de trabajar de Hilario, y con quien compartió muchos y muy memorables conciertos. En cuanto a las letras, también se detecta un tono de optimismo y de alegría vital, de amor por el amor y hacia el amor, que expresan un sentir, un humor amable en claro contraste con otros trabajos mucho mas melancólicos previos del cantautor. El toque electrónico también se deja ver en las fotos -excelente trabajo de Antonio del Junco "Toi" por cierto- en las que vemos un minimalismo frío y una devoción por el negro dignas del más radical grupo de krautrock setentero alemán; Hilario parece una especie de profeta del cantautorismo del nuevo milenio, todo cuero y elegancia, piel y sobriedad, temperamento y saber estar (en el 2004, cuando conocí a Hilario, me confesaba su admiración por la estética de Gary Numan).

Cortes:

1.- Te llevo dentro
2.- No cambies por nada
3.- Eclipse lunar
4.- Donde tu amor me lleva
5.- Noches de fuego
6.- Clave secreta
7.- El lado bueno de la vida
8.- Labios que besan
9.- Di que sí
10.- Y así te ví volver
11.- Un hombre en la ciudad

El disco empieza con una versión de un tema del "punta paloma" de Kiko Veneno. Sigue el que da título al cd "no cambies por nada" en que rapea el propio Kiko con su peculiar manera de cantar. En seguida llega una canción de amor sublime que no me canso de oir; se trata de "donde tu amor me lleva". Una melodía redonda, rotunda, una delicia de voz, una letra que es una poesía como un pino de grande. El sexto tema es por derecho un clásico del cancionero hilariano a pesar de su relativa juventud: "clave secreta". Dice la letra entre otras, cosas como estas:

"La vida es el tiempo
que fluye en mis venas,
libertad y condena,
la vida es amor."

Un tema en el que se preguntaba por lo que somos cada uno de nosotros, especialmente para nosotros mismos, ahí es nada. Una canción profunda y vertiginosa como una ignota sima abisal. Una joya... Tras otras propuestas, en verdad alegres y esperanzadoras, reflejo del estado de ánimo de Hilario, cierra el album una delicada adaptación de un fado del gran fadista portugués Carlos do Carmo. La sencillez del arreglo colabora a que la canción -cantada con la impecabilidad marca de la casa- componga una despedida de una majestuosidad sin límite.

Para mi este cd es muy especial. Es un disco que me sube la adrenalina vital y renueva mis energías cotidianas. Es un cd que me sirve de referencia continua dada la maestría con que está realizado. Pero, sobre todo, es un disco al que guardo un cariño inmenso por cuanto que lo tengo dedicado por el propio Hilario. Porque, y parece que fue ayer, estuvo en sus manos durante los breves momentos en que trazaba la dedicatoria y su firma. No olvidaré nunca ese día, cuando le conocí, cuando vino a ayudarnos, a apoyarnos -a un grupo de jóvenes cantautores- de forma totalmente desinteresada y con la generosidad de que siempre hizo gala. Gracias maestro. Gracias otra vez, estés donde estés.

abuineitor