viernes, 21 de marzo de 2008

Andrés Sudón-Brujo




En esta sociedad enferma por el culto al éxito y al fracaso; al dinero y a la fama; al poder y al lujo; en este mundo ahíto de vulgaridad y empapuzado de cretinidad con irrespirables aires de señorío, digo, es de agradecer que de vez en cuando alguien se atreva a ser fiel a sí mismo y a jugar en el lado más colmado de penumbras y arriesgado del arte. En este sentido, esta es una de esas obras de rara belleza e intrincada asimilación, pero también indispensable manual para supervivientes de lo mediocre que nos rodea.

Meter una maceta en un cajón
es como hablar de la muerte despacio,
es mirar a la diestra contento,
sin tiento,
es amor destetado,
¿Qué lado no quiero si mañana la estiro?
¿A qué querer miro si muero?
Ya que espero callado lo hallado es cambiante,
lo poco gigante
y sudo natillas.
Y adiós al cemento del aire
que sólo me quiero vivir
para hacer requesón con la leche cortada,
para verme el risoreo desnudo,
para ir a aburrirme en El Viejo,
para dar la propina al Diablo,
para entrar en el interactivo parloteo infinitivo
que a ratos me gusta soltar,
para ser la cuestión o no ser,
para hablar de las viejas mentiras,
para hacerme un abanico con las tiras del
vestido que te sobra,
para ser una zorra buscando gallinas,
para curarme las anginas,
para echarte de menos -cabrona-,
para hacer alguna broma,
para, por, según, sin, sobre, tras,
la vida que has dejado se va...
Ah, Mariposa Gutural.
Ah, Mariposa Gutural.
A la hora de la lluvia somos uno,
somos sombra,
no se asombra si se asoma a lloverse mi nariz
(el patio de mi casa es recticular y como siga lloviendo se va a resquebrajar)
¿Qué lado no quiero si mañana la estiro?
¿A qué querer miro si muero?
Ya que espero callado lo hallado es cambiante,
lo poco gigante
y sudo natillas.

La primera vez que escuché hablar de Andrés fue en labios de Hilario Camacho quién me lo recomendaba cariñosa y encarecidamente como uno de los jóvenes cantautores más interesantes. Para quién no le conozca hay que decir que pese a su juventud, el salmantino Andrés Sudón lleva ya unos cuantos años actuando por toda España y grabando canciones en diferentes proyectos, sean estos discos o maquetas o bien discos comunitarios; por ejemplo, Andrés participó en la segunda entrega del mítico disco de Cantautores II, La Nueva Generación con la canción "Esternón" en 1998.

El disco que comento –Brujo- fue su segundo disco puesto que anteriormente había grabado otro titulado "Imaginación". A diferencia del primero que se grabó solamente con guitarra y voz y en una sola tarde (eso es eficacia) este segundo se hizo en algo más de tiempo –7 meses- y además contando con la colaboración de muchos músicos, y entre ellos, por supuesto, se encuentra su compañero de tantos conciertos y amigo Oscar J. Martín, siempre compenetradísimo su violonchelo con la voz y guitarra de Andrés y ayudando también en la dirección del proyecto.

1.- Viernes y medio
2.- Como beso a quemarropa
3.- Probemos en el mar
4.- El número tres
5.- Cantar de brujo
6.- Imaginación
7.- Alma azul
8.- Tengo aquello que nadie puede tocar
9.- Mariposa gutural
10.- De Otoño

Tratar de explicar el por qué de estas canciones sería como tratar de recoger agua con una cesta o como tratar de explanarse con lo que sucedió antes del segundo generador que precedió al nacimiento del universo. Me limitaré a citar las que más me gustan: como "El número tres" dulce tonada con la colaboración de otro genuino francotirador como es Carlos Chaouen; "Cantar de brujo" con aires árabes y programaciones y un metrónomo inquietante; "Imaginación" un milagro de sencillos versos y melancolías y percusiones con carácter; y por supuesto "Mariposa gutural" de la que arriba transcribí la letra entera, que ya el título lo dice todo, la cosificación más absoluta de la imposibilidad más exquisita hecha posibilidad sensitiva, vamos, que para mi roza lo increíble en el submundo cancioneril dicho sea lisa y llanamente. Y en el último tema, como guinda, recita un poema el poeta Antonio Colinas.

Antes de despedirme de este viaje musical me gustaría recalcar, por si no ha quedado claro todavía, que para mí, Andrés es uno de esos cantautores, como Pablo Guerrero, por poner el mejor ejemplo, en los que la poesía y la calidad de las letras resultan tan abrumadoras, que, a veces, uno pone en duda que lo que estemos escuchando sean canciones y no poemas musicados. Disfrútenlo.

abuineitor

domingo, 2 de marzo de 2008

Luis Eduardo Aute-Rito

Antes de comenzar a escribir sobre este disco, quiero hacer una aclaración, para que nadie se pueda llevar a engaño, comentando discos de Luis Eduardo Aute yo no soy objetivo. Todos los autores que a lo largo de los años me han gustado, me han influenciado en mayor o menor medida, tanto humanamente como en mi faceta de músico, pero estoy totalmente seguro que yo no entendería la música de la misma manera que la entiendo de no haber existido Aute.

No me quiero extender en detalles biográficos, ya que hay muchas y muy buenas biografías publicadas en Internet, pero a modo de anécdota podemos decir que Luis Eduardo llegó de forma casual al mundo de la música, ya que lo suyo era la pintura. Hasta ese momento, sus canciones o cantadas por otros o por él mismo habían tenido un gran éxito, lo que le proporciona bastante independencia y el compromiso, tanto de la compañía discográfica como del productor (el poeta José Manuel Caballero Bonald) de no tener que aparecer en televisión ni de dar recitales.

Con este disco, “Rito”, subtitulado “Canciones de vida y muerte”, editado en 1973, inicia la trilogía “Canciones de amor y muerte”, que completaría con los discos “Espuma” (Canciones eróticas) y “Sarcófago” (Canciones de muerte). Es para mi gusto el mejor de todos los discos de Aute, donde coinciden un aluvión de estupendas canciones. Efectivamente, esta es otra apreciación personal y por lo tanto subjetiva, pero no debo estar tan equivocado cuando treinta años después, entre los dos discos que editó bajo el título de “Auterretratos”, en los que hacía nuevas versiones de sus canciones más importantes, volvió a grabar diez de las quince canciones que están en el disco.

Los arreglos del disco y la dirección musical corren a cargo de Carlos Montero (magníficos para mi gusto). De las canciones, ¡qué podemos decir!, entre los títulos de este disco se encuentran varias de las más importantes y conocidas canciones suyas.

El disco comienza con una maravilla titulada “Quiero apurar cada grano de arena”, que personalmente tuve que esperar hasta 1984 para escuchársela cantar por primera vez en un concierto, fue en la presentación del disco “Cuerpo a cuerpo”:

Quiero beberme de un golpe la fuerza
tenue que apenas me sigue empujando
y alimentar olvidadas quimeras,
nubes dormidas, juguetes primarios,
oso de trapo, levántate y peca
desde tu polvo curado de espantos.”

A continuación viene “Rito de agujeros y cipreses”, un título más que sugerente, muy acorde a la temática del disco. Tras esta viene una de sus canciones más conocidas, “Dentro”, con una temática nada común y mucho menos en aquellos tiempos, ya que la canción habla de la masturbación:

Dentro
me quemo por ti,
me vierto sin ti
y nace un muerto.”

Continúa con “Amor” y después “Lecho de amor y de muerte” y a continuación otra de sus canciones más importantes, “De alguna manera”, que ya era una canción muy conocida, ya que había sido grabada anteriormente por Rosa León.

Termina la primera parte del disco (yo sigo pensando todavía en formato “Cara-A” y Cara-B”, que es como he oído este disco la inmensa mayoría de las veces) con “Estúpida manía circular”, que trata del paso del tiempo. Comienza la segunda parte con una dura canción “La mala muerte”:

“Muerte gula eterna, te invito a mi comida
Muerte hambrienta esposa, mi carne esta servida
Muerte boca sucia, devórame bonita
Mala muerte tengas, ¡ay!...
ay muerte de mi vida.”


La siguiente es otra magnífica canción, “Acaso”, una obra de arte con unos arreglos magníficos. La siguiente es “Mientras tanto amando”, una de las canciones del disco que más desapercibidas han pasado a lo largo de estos años y tras ella viene “Cuéntame una tontería”, una canción que produce un escalofrío al oírla, ya que en ella habla sobre la espera de la muerte, de forma distendida, pero por ello te estremece.

A continuación viene una de las canciones más importantes que se han escrito en la historia de la canción de autor en castellano, “Las cuatro y diez”, una mítica canción:

“Fue en ese cine, ¿te acuerdas?,
en una mañana al este de Edén,
James Dean tiraba piedras
a una casa blanca, entonces te besé.”

Como es lógico, tras esta maravilla, las siguientes canciones pasaron algo inadvertidas, como ocurrió con “Hay algo en el aire” y “Nada más que nada”, terminando con una inteligente canción titulada “Epílogo: Autotango del cantautor”, en la que Aute se ríe de si mismo en su faceta como “sesudo cantautor”.

En resumen, una maravilla de disco. Prueba de ello es que lo tengo tres veces, dos en vinilo y una más en CD.

Los títulos ordenados de las canciones son:

1- Quiero apurar cada grano de arena

2- Rito de agujeros y cipreses

3- Dentro

4- Amor

5- Lecho de amor y de muerte

6- De alguna manera

7- Estúpida manía circular

8- La mala muerte

9- Acaso

10- Mientras tanto, amando

11- Cuéntame una tontería

12- Las cuatro y diez

13- Hay algo en el aire

14- Nada más que nada

15- Epílogo: Autotango del cantautor

Por cierto, no creo que haga falta aclararlo, pero por si acaso, Luis Eduardo Aute firma todas las canciones, tanto la letra como la música.

Francisco Espinosa

lunes, 11 de febrero de 2008

Las Madres del Cordero-Todas sus grabaciones



Hace mucho tiempo que quería haber hablado aquí de este grupo mítico; tan mítico que solo duró un sencillo con dos canciones, porque lo que se ofrece en este cd de Ramalama, en realidad consiste en una labor de búsqueda y captura y afortunada recuperación de maquetas (que se publicaron en su momento sin el consentimiento del grupo) y de alguna que otra canción mucho más reciente firmada e interpretada por Moncho Alpuente, el alma mater de la banda, y por supuesto de la segunda reencarnación de "Las Madres" que se llamó "Desde a Santurce a Bilbao blues band". ¿ Y por qué editaron solamente un sencillo? pues sencillamente, nunca mejor dicho, porque el grupo formaba parte de ese también mítico montaje teatral llamado "Castañuela 70" detrás del cual se hallaban Juan Margallo y demás compañeros del grupo teatral independiente Tábano, y, al igual que el montaje fue prohibido -estamos en 1970 en España- Las Madres del Cordero fueron censuradas y decidieron cambiar de nombre.

En el grupo musical ejercía de ideólogo y director de orquesta el por mi muy querido Antonio Gómez poeta y escritor de gran finura, primer historiador del cantaurismo nacional, y que ha trabajado en muchos y grandes medios de comunicación de este país, que ha colaborado -generosa y muy sabiamente- en este blog en varias ocasiones, y que es también autor de sobresalientes letras para cantautores de la talla de Hilario Camacho o Antonio Resines (que no es el actor por cierto).

El grupo tomaba su genial nombre de Frank Zappa & The Mothers of Invention dado que eran admiradores de ellos, así como de Jimi Hendrix o Pink Floyd, algo muy mal visto entonces en el mundo de los cantautores, que, como mucho, estaban dispuestos a escuchar a Pete Seeger y prau que diría mi abuelo. Con el sr. Zappa compartían afinidad de nombres y gusto por la sátira y la mordacidad, sin embargo, musicalmente hablando, y salvo algún que otro blues, "Las Madres" sonaban muy nuestras, muy folklóricas -en un sentido nada peyorativo de la palabra; echando mano de instrumentos acústicos y de tonadas muy españolas. De echo, uno de sus mayores éxitos -ya como Desde Santurce a Bilbao blues band- "El hombre del 600" más parece una tuna universitaria que un grupo folk; desde luego ni por asomo uno de pop o de rock. Lo bueno sin embargo son la letras. En gran medida responsabilidad del ingenioso, taimado y divertidísimo Moncho Alpuente, que firma la mayoría. Para muestra un botón: el ya mitológico y primigenio primer sencillo del grupo que incluye las letras de "A beneficio de los huérfanos" y "La niña tonta de papá rico" canción esta última emparentada en temática con ese blues tan jazzy "Les paumes du petit matin"de mi siempre admirado Jacques Brel.

Dentro del repertorio se encuentran también dos canciones de Luis Eduardo Aute que formaban parte también de cuadros de Castañuela 70: "Los fantasmas" y " Canción consumo". Y como muestra de que los miembros de "Las Madres" no solamente eran críticos sino en gran medida autocríticos, también cantan una canción que ironiza con las letras sociales y sus autores: " Al cantante social con cariño" antes de que lo hiciera Georgie Dann -que lo hizo, en una canción- el incombustrible rey de las horteradas veraniegas hasta que llegara el entrañable rock duro agropopero de El Koala.

Que yo sepa, estas canciones, a diferencia de la obra teatral de la que formaban parte, no han sido reivindicadas por nadie. En cualquier my space de cualquier grupo o artista españoles aparecen listados interminables de las influencias que inciden en su manera de entender la música y en la mayoría todo son listados de artistas anglosajones y raramente alguna referencia de otros países. En fin, son los tiempos que vivimos. Sirva esta modesta reseña para reconocer la impagable habilidad de "Las Madres del Cordero" para golear en primera convocatoria a la censura como lo hicieron; sin groserías y sin insultos, sin crispaciones y sin chabacanerías; en una palabra: con inteligencia.

Chapeau, Madres, chapeau.


COMPACT DISC - 1


1 A BENEFICIO DE LOS HUÉRFANOS
2 LA NIÑA TONTA DE PAPÁ RICO
3 LOS FANTASMAS
4 CANCIÓN CONSUMO
5 AL CANTANTE SOCIAL CON CARIÑO
6 YO QUIERO SER (PEQUEÑO BURGUÉS)
7 A PESAR DE TODO
8 DIFFERENT
9 LOS FANTASMAS / DANZA DE LOS ORANGUTANES
10 TODO ESTÁ
11 LAS COSAS VAN CAMBIANDO
12 SOY LA MUJER (CON MASSIEL)
13 EL HOMBRE DEL 600
14 NO SEA USTED ORIGINAL
15 INDEFENSOS VAMPIROS
16 SUPERMAN
17 A BENEFICIO DE LOS HUÉRFANOS / DIFFERENT (CIERRE)

COMPACT DISC 2


1 CAMPANERA
2 PEQUEÑO BURGUÉS (YO QUIERO SER)
3 MUCHACHO NO PIENSES TANTO
4 AL CANTANTE SOCIAL CON CARIÑO
5 PRESENTACIÓN / VIVA EL ROCK,EL BEAT, EL SOUL Y TODO LO DEMÁS
6 TRISTE ESTÁ LA CIUDAD
7 A PESAR DE TODO (DESPEDIDA)
8 EL ÍDOLO (VERSIÓN 2005)
9 LAS COSAS VAN CAMBIANDO (VERSIÓN 2005). CANTA MONCHO ALPUENTE
10 LAS COSAS VAN CAMBIANDO (VERSIÓN 2005). CANTA CURRO FATÁS
11 EL HOMBRE DEL 600 (VERSIÓN 2005)

abuineitor

miércoles, 6 de febrero de 2008

Joan Isaac-La vida al sol




Joan Isaac es una de las grandes voces de la Cançó. Este disco que comento fue presentado el 18 de Enero en Barcelona, en L´Auditori, en un concierto al que yo puse asistir. El público de Joan Isaac es un público fiel, que conoce su obra y su trayectoria, y que sabe que nunca defrauda en sus actuaciones. Este concierto tenía además un valor añadido, se presentaba un disco muy emotivo para sus seguidores, y como no podía ser de otra manera, el artista se volcó con el público, acompañado por un sexteto de músicos de lo mejor, entre ellos Enric Colomer al piano y Pere Bardagí al violín. Un gran concierto, reconocido en los días posteriores por todos los críticos especializados.

Las canciones de “la vida al sol” tienen un color especial, aunque básicamente cumplen con la línea a la que nos tiene acostumbrados como compositor, en su esencia son diferentes, porque surgen de un cambio fundamental en la vida del cantautor. Hace dos años, justo cuando se publicaba su anterior disco “De profundis”, Joan Isaac sufrió un infarto del que afortunadamente se recuperó, y este disco del que hablo es la manera en que el artista da gracias a la vida por darle una segunda oportunidad; se salvó por la campana, lo dice en el tema principal, que escribió estando todavía en el hospital:

“Si, per atzar,
La vida entén
Que és massa cruel morir-se aviat,
I va i et salva la campana
Vés-hi i abraça-la……..
I estrena, amor, la vida al sol”.

(Si, por azar, La vida escribe Que es demasiado cruel morirse pronto, Y va y te salva la campana…Ve y abrázala….. I estrena, amor, la vida al sol.).

Como en todos sus trabajos, en este disco el autor le da un repaso a la esencia de la vida. En “De profundis” se introducía en las profundidades, en los abismos de los sentimientos; aquí en “La vida al Sol” se detiene en las cosas sencillas que lo rodean y que nos rodean a todos, la familia, los hijos, la belleza de las cosas simples, el mar, la música, pero no se olvida de las trampas de la vida.

“Breu Cançó d´amor per a dues filles” y “Conec un lloc” son dos temas dedicados a su universo familiar, en ellos, de la manera más bonita, deja claro lo que de verdad tiene importancia en la vida cuando la vida se pone en juego. También lo deja ver en “Quina calma més gran que em dona la mar”, “Per envellir demano poc”, “Música” y en su tema principal “La vida al sol”, pero en éstas lo hace desde un punto de vista íntimo y personal, poniendo por delante que en realidad, en la vida, la única compañera de viaje es la soledad.

Pero como decía antes, no se olvida de las trampas de la vida, de los deseos y de las circunstancias que se imponen sin pedir permiso, y no se puede hacer nada para evitarlo. Dos canciones que me gustan especialmente van en esa dirección: “No hi ha res urgent” (Nada hay urgente) y No s´hi pot fer res” (No se puede hacer nada).

En la obra de Joan Isaac son fundamentales las letras, pero también lo son las músicas, que acompañan los temas de una manera natural, dándole a cada canción una identidad peculiar.

Si tuviera que destacar una canción del disco, tiro para mi tierra. Entre todas, yo me quedo con una, “Digue´m que no m´estimes”, o lo que es lo mismo “Dime que no me quieres”. Es una canción que tuvo mucho éxito en el concierto, muy aplaudida por un público que se puso varias veces en pie en el teatro y que tuvo que volver a cantar en los bises. Le acompañaba en el concierto, y también en el disco, una artista flamenca, una nueva voz, Alba Guerrero, una canción con aires flamencos con la que acabo mi comentario:

“Jo no voldria estimar-te,
Per no trobar-te a faltar,
Ni dir-te adéu i penjar-te,
I poc després tornar a trucar.

Jo no voldria enyora-te
Si t´he deixat fa uns instants,
Ni vull fer mil tombarelles
Si d´improvís t´estic besant.

Digue´m que no m´estimes
Digue´m que no.
Digue´m que no em desitges,
Digue´m que no.
Que em fa més por estimar-te
Que emmalaltir del cor.
Digue´m que no.”

“La vida al Sol” ha sido publicada por Discmedi en enero de 2008. Todas las letras y músicas compuestas por Joan Isaac, a excepción del tema “I jo al meu racó”, adaptación libre al catalán del tema “Et moi dans mon coin” de Charles Aznavour.

Canciones del disco:

Que tramposa és la vida
Breu cançó d´amor per a dues filles
La vida al sol
No hi ha res urgent
No s´hi pot fer res
Música
Digue´m que no m´estimes
Dona d´aigua
Conec un lloc
I jo al meu racó
Quina calma més gran em dona la mar
Per envellir demano poc

María Gracia Correa

jueves, 3 de enero de 2008

Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzman-CRAG 1985




Tengo bien reciente un concierto –por fin- al que acabo de ir para ver en directo, en la sala Segundo Jazz, a Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. Lo cierto es que pasé gran parte de la velada en un estado, medio de ensoñación, medio alucinatorio y no precisamente por las cervezas que me había tomado, sino porque me parecía mentira que aquello se estuviera produciendo, ahí, delante de mi, los cuatro CRAG, tan cerquita y tan sonrientes, rodeados de gente que se sabía todas sus canciones. En fin, un encantador sueño cumplido que disfruté muchísimo, acompañado de mis buenos amigos Chema Lara y Víctor Alfaro

Pero como este blog es de reseñas de discos no voy a comentar el concierto, sino uno de sus discos, que aunque es de 1985, se trata realmente del último que grabaron juntos los cuatro. El año anterior se grabó el segundo, siendo el primero "Señora Azul", el gran mito. El que hoy nos ocupa tiene por título precisamente "CRAG 1985" como el año en que se grabó, siendo producido por el propio cuarteto y José A. Alvarez Alija, con un sonido muy acorde con los años en que se grabó, con percusiones electrónicas, programaciones, sintetizadores etc pero también con pianos y guitarras de las de siempre.

01.- Necesito tenerte
02.- Le recomiendo
03.- Elizabeth
04.- Nada que ocultar
05.- Igual que una noria
06.- Rafa
07.- Espejito mágico
08.- ¿Dónde estás?
09.- Culpable
10.- 1985: los blues

Así a bote pronto diré que, pese a lo angelical de sus melodías, y pese a lo suave y elegante de sus voces, el contenido es lo que hoy decimos políticamente incorrecto. Ja, ja, ja, que tíos, algún diablillo burlón debió de inspirarles estas maravillosas canciones. La primera es una bonita canción de amor con aires muy pop, pero la segunda, por ejemplo, es una invitación al adulterio, así, sin tapujos.

"Le recomiendo echarse al aire una cana,
Seguir viviendo, sin esperar a mañana;
Y no le importe el típico vituperio.
Cambie el rumbo: ¿ha probado el adulterio?"

La tercera constituye un canto a la eutanasia en toda regla; a la eutanasia y a la libertad de elegir el propio destino. La cuarta, una comprensiva declaración de apoyo hacia la homosexualidad... la sexta habla de un personaje peculiar que encima es un cantautor sin futuro, ja ja, estos CRAG no dejan de sorprenderme. Un par de canciones dedicadas a la soledad y después una dedicada a un ser humano absolutamente marginal, de esos que viven intensamente el día a día en las infernales subculturas, o mejor dicho -infraculturas- de las drogadicciones. Y por último, y no por ello menos interesante, que diría un anglo, un blues dedicado a un mediocre perdedor con tendencias suicidas (o al menos esa es mi lectura de la letra).

Increíble muestrario de figuras periféricas y a veces excéntricas de esas que pululan por nuestra vida y nuestra sociedad y a las que la mayoría de las veces no prestamos la atención que se merecen. Chapeau! Maestros, amigos de CRAG, chapeau! Os deseo que sigáis como siempre, dándole vueltas a la cotidianeidad, a nuestro día a día "igual que una noria". Y por favor, ¡grabad más discos!!!!.

abuineitor

jueves, 27 de diciembre de 2007

Raúl Alcover-El signo del viento





El disco del que hablaré, "El signo del Viento", no es el último trabajo de Raúl Alcover, ya que ha publicado recientemente un cd titulado "El Musicante". Según dice el propio autor en una entrevista, este nombre responde a una especie de juego de palabras; la idea se la dió una niña pequeña, es una forma infantil, pero llena de razón, de describir a un músico y cantante a la vez.

Raúl Alcover es un artista granadino; un cantautor muy peculiar. Sus comienzos están relacionados con en el movimiento "Manifiesto Canción del Sur", donde coincidió con Carlos Cano, Antonio Mata, Esteban Valdivieso y otros, pero su evolución fue muy distinta.


"El signo del Viento" fue publicado en el año 2002 por Alía Discos, y producido por el propio autor. Cuenta con la colaboración de Miguel Ríos, Antonio Canales, Chano Domínguez, Rubem Dantas, Jorge Pardo, Chonchi Heredia y Marina Heredia. Una combinación muy original, tanto como el contenido del disco.

Las canciones han sido compuestas y arregladas por Raúl Alcover prácticamente en su totalidad. Este trabajo es un muestrario de su particular manera de componer, es un cantautor que lleva implícito el sello andaluz. No es posible abstraerse a su acento y a su manera de expresarse, tanto con respecto a las letras, con expresiones y actitudes muy propias de nuestra tierra, como en la música, en la que mezcla o fusiona, con frecuencia, sonidos jazzísticos y flamencos.


Por un lado quiero destacar una canción que para mí es muy representativa de la manera general de ver las cosas de los que somos del sur, "Pa coger imán", una manera de atraer la buena suerte, de deshacernos de los malos augurios, de reirnos de todo, incluso de nosotros mismos; una letra muy acertada y una música que hace redonda esta canción:


"Derramó la sal,
Pasó debajo de una escalera
Vió un gato negro cruzar la carretera
Rompió el espejo, llegó un eclipse…
Y no le pasó ná…
Cuando hay luna llena
Simplemente hay más luz..
Escrito en una estrella
tu nombre brillará
lo que ha de suceder
no dudes que sucederá
de cualquier manera.
Se vistió de sol y el sol
que salga por donde quiera.."


También me gusta especialmente "Pas oublié", una curiosidad, el estribillo en francés con acento andaluz. Pero quizás las canciones estrellas de este disco son "Camarón" y "Boca Loca".

"Camarón" es un homenaje al más grande de los cantaores flamencos, un tema muy conseguido, una preciosidad, un viaje entre la luz de la Bahía de Cádiz y la de Graná, con el piano de Chano Domínguez: "Cántame por bulerías/ata bien mi corazón/llévame en tu fantasía/ como a ti te llevo yo….que cantas mejor cada día".


Y fundamentalmente, creo que la pieza clave es "Boca Loca", una canción en la que lo acompaña Miguel Ríos, y que siempre que la oigo me parece la banda sonora perfecta para una buena película. Es una gran canción que merece ser escuchada con detenimiento y yo desde aquí la recomiendo, como recomiendo el disco en su conjunto, que aún se puede encontrar en algunas tiendas por internet. No sería extraño que una canción de Raúl Alcover pusiera música a un film, ya que este artista estuvo nominado en 1987 a un premio Goya con la banda sonora de la película "Los Invitados", basada en una novela de Alfonso Grosso.


Canciones del disco:

Qué puedo decir
Pa coger imán
Pas oublié
Boca loca
Cosita más sensible
Dame besos
Camarón
Océano de sueños
Antes éramos dos
Sandra a lo lejos
Corazonada
El grillo
El viento no se calla




María Gracia Correa

jueves, 6 de diciembre de 2007

Jose Luis Abel-De pasión












1.- Canción sucia
2.- Peregrinos
3.- Danza macabra
4.- Días felices
5.- Canción de medianoche
6.- Al acecho
7.- Duele tanto esta noche!...
8.- A sangre y fuego
9.- La iluminación

Siento una gran afinidad con el trabajo de este músico y su personalidad; quizás porque compartimos idéntico eclecticismo y similar gusto por las excentricidades. Es decir, ambos somos aficionados a tipos raros del estilo de Nietzsche, Rimbaud, Jim Morrison, o a los mastodónticos Led Zeppelin, con todo lo que esto puede tener al mismo tiempo de contradictorio con el cariño por la música incuestionablemente pop o con, por ejemplo, veleidades electrónicas, etc.

José Luis Abel era la cara más visible de un grupo de la nueva ola ochentera que se hacían llamar Alphaville. Y como siempre pasa en España, eran tan interesantes que no interesaron a casi nadie. Se me ocurren otros nombres de entonces con parecida suerte: Esclarecidos (con la siempre elegante voz de Cristina Lliso), Orquesta de las nubes, Os Resentidos (con Antón Reixa y músicos de Siniestro Total)... Alphaville tuvieron varias grabaciones curiosas de las cuales yo me quedo con la canción “La escalera” de letra primorosamente angustiosa y onírica, y guitarras inquietantes y siniestras.

Bien, pues tras la disolución del grupo y acabadas las alharacas de la movida, este personalísimo autor ha venido haciendo un poco de todo que yo sepa. De periodista musical, actor, músico electrónico... y hasta consiguió grabar -ya como un proyecto en solitario- en 1991 el disco del que hago el comentario con la compañía Virgin. Por supuesto este disco resulta inencontrable y hay que acudir a las descargas compartidas de internet para poder bajárselo y escucharlo. Lo que suena en esta propuesta son canciones de corte pop con algún que otro sonido guitarrero de rock o algún exotismo tipo sitar (o un instrumento que lo emula) y unas letras cuidadas y abundantes en suculencias poéticas y filosóficas.

En el disco colabora Eduardo Pinilla, guitarrista de grupos de rock tan míticos como Coz o los imperecederos Burning, aportando solos enérgicos y contundentes, como era de esperar, en varios temas: un excelente tono de blues, por ejemplo, en el corte 4, “Días felices” e impecable su pulso rockero en “Al acecho”. Por cierto que la letra dice cosas como éstas:

“Pongo un beso
en el punto más sensible de tu cuello,
para debilitar
tu resistencia...
que, entre risas, y faltándote el resuello,
me temo que no ha de durar.

¿Es que no lo ves? Te obligaré a naufragar,
antes o después, en las tinieblas de mi azar.”

Lo que a mi juicio, y pese a su aparente sencillez, nos indica perfectamente cual es la diferencia entre quién sabe escribir y quién no. Esto es, la fluidez, esa cualidad de la que siempre andan sobrados los genios. La marca de fábrica de los -y las- bendecidos por Erato.

abuineitor