viernes, 7 de agosto de 2009

Ángel Petisme-Río Ebrio

 

 

Haciendo un sano ejercicio de auto-exorcismo voy a comentar el último cd de este cantautor aragonés; por lo tanto, paisano mío.

 

Aunque Ángel Petisme ya no es ningún niño, podríamos decir que si Labordeta nos  puede parecer que durante muchos años ha representado a ese Aragón tradicional, con un pie en el mundo urbano y otro en el mundo rural, sin embargo, Petisme, encarnaría ese Aragón joven, moderno y sobretodo cosmopolita,  un Aragón poético y universal, atemporal y orgulloso de sí: un Aragón conectado a Internet, viajero, pero fiel a sus raíces, instalado confortablemente en un planeta tierra que es también agua, un planeta que ya es una pura exposición universal de culturas hermanas de las cuales también forma parte, por supuesto.

 

La verdad es que he escuchado y poseo varios discos de Ángel, y debo reconocer que me gustan, y que éste especialmente tiene tomate, mucho tomate…

 

Estamos ante un artista que -en mi opinión- es auténtica sinergia acrisolada por propia naturaleza; es decir, el todo es mayor que las partes, en él, como en nadie, dos más dos son cinco..

 

Para grabar este disco, se ha hecho acompañar de un guitarrista y productor de lujo: Joaquín Pardinilla. Un gran acierto a mi entender. Y en el resultado final se nota. Hay  una unidad de sonido (pop-rockero) y de estilos musicales que ayudan a dar esa sensación de producción integrada, de álbum en que todas las canciones están relacionadas entre sí, y forman un todo, pese a que en principio no fuera así. A destacar la colaboración de Marta de la Aldea, sencillamente perfecta en las voces. O las mezclas y masterización de J. M. Huerta y Carlos Estella (este último co-productor del último disco de la también magnífica cantautora aragonesa María José Hernández) y de Luis Farnox (El Mecánico del Swing) amigo y colaborador de Petisme desde hace años.

01. Dos bicicletas

02. Miedo

03. Más claro agua

04. El pozo de San Lázaro

05. Yo que se

06. Rachel Carrie

07. La rosa de Jericó

08. Hay temporal esta noche en la tierra

09. La ciudad (Kavafis)

10. Para Aragón de José Martí

11. El atasco

12. Todo fluye

13. Tierra roja 

Hay canciones de amor, canciones que hablan de la infancia, de una tierra roja y de yeso, de una ciudad y un río que lo es todo… hay una canción denuncia “Rachel Corrie” triste y vergonzoso suceso la muerte de esta joven en Palestina… hay un par de canciones cuyas letras pertenecen a dos poetas reconocidísimos: Constantino Kavafis y José Martí.. hay también un poema recitado, curiosa la voz de Ángel, qué distinta cuando recita a cuando canta… y qué raro se me hace que un poeta sepa recitar…

 

El diseño del cd tiene ese aire de comic que ya tenía un disco anterior “Metaphora” lleno de colorido e ilustraciones referidas al contenido de las letras, como no podía ser de otro modo. Y en cierto modo, está emparentado con aquel… por el tipo de temas y músicas que contienen ambos discos. Y el título tiene gracia, qué coño…

 

Un consejo final: no se lo pierdan…

 

 abuineitor

 

miércoles, 22 de julio de 2009

Nuestro Pequeño Mundo-20 grandes éxitos

 Desde el año 1968 hasta 1982 este combo se dedicó ha interpretar y versionar un gran número de canciones populares, que pertenecían al rico y amplio acervo musical, tanto de nuestro folklore nacional, como al internacional. Esta vocación internacionalista hace que por sus discos desfilen varios idiomas: español, inglés, francés, portugués, etcétera, todos cantados con corrección, y canciones originarias de países muy diferentes: Estados Unidos, Francia, Brasil, Israel, Noruega, India… Respecto a nuestro propio folklore recuperaban canciones populares (algunas de sus versiones son para mi gusto de las mejores que se han realizado jamás) e incluso produjeron un disco “Cantar de la tierra mía” en 1975 que homenajeaba a todos los grandes cantautores de aquella época y a unas canciones que no necesitan presentación; por poner un ejemplo, en este mismo disco de grandes éxitos, se incluyen algunas pertenecientes a ese disco: “A cántaros” de Pablo Guerrero, “La saeta” de Joan Manuel Serrat o “Canción del pescador” de Adolfo Celdrán…

 

Y si es muy variado el horizonte de músicas e idiomas, el número de músicos que pasaron por el grupo (unos dieciocho) y la calidad de los mismos, es como para quitarle el hipo a cualquiera. Para empezar, en la sombra se encontraba nada menos que el folklorista español Joaquín Díaz, ahí es nada, y a la ya excelente formación original: Pilar Alonso "Pat", Laura Muñoz, Ignacio Sáenz de Tejada (que tocaría y sigue tocando con Pablo Guerrero), Juan Alberto Arteche, Juan Ignacio Cuadrado, Chema Martínez, Jaime Ramiro y Gabriel Arteche, se fueron sumando los nombres de Luis Delgado, Fredy Marugán (en la actualidad con Ismael Serrano), una jovencísima Olga Román…

 

Los Campanilleros            3:20           

Sinner Man            3:13           

Mulher Rendeira            2:29           

Amén (Joshua Fit The Battle Of Jerico)            2:34           

Mama Samba            3:12           

Si Yo Fuera Rico            3:29           

Oleanna            1:55           

Ay, Linda Moza            1:32           

Chevaliers De La Table Ronde            1:17           

Buenas Noticias "Good News"            2:12           

Tres Hojitas Madre            1:46           

La Saeta            2:16           

Me Casó Mi Madre            2:03           

The Drunken Sailor            1:32           

Un Canadien Errant            2:00           

Vagabundear            3:08           

Canción Del Pescador            1:45           

A Cántaros            3:02           

Ohio            3:25           

Gaviota            2:32           

 

Hay que señalar que la banda disfrutó de un gran éxito cuando se publicó su primer disco, ya que eran en aquel momento -además de músicos solventes- los pioneros de un estilo, el folk urbano o tradicional actualizado, que luego dio frutos tan jugosos como Mocedades, Nuevo Mester de Juglaría, Jarcha, Aguaviva, etcétera. Con este último grupo, por cierto, grabaría Juan Alberto Arteche, uno de los pilares fundamentales de Nuestro Pequeño Mundo.

Por último, no quiero terminar esta modesta reseña, recomendando por supuesto que se escuche o que se re-escuche según proceda, este estupendo disco y todos los demás del grupo, pero también, comentando que la edición que yo tengo, y no sé si es la única disponible ahora mismo, está hecha sin ningún cariño al grupo. Por supuesto no incluye ningún tipo de libreto con fotos ni letras ni nada; el diseño no respeta el original, excepto por la foto de portada, aunque no del todo, porque no sé a quién se le ha podido ocurrir la desafortunada idea –es mi opinión- de titular una colección mayoritariamente de música española “Essential albums” en inglés ¿? y ponerlo encima en la portada por las buenas y en el lomo del cd. Y luego nos extrañamos de que no se vende música en España, tratándola de este modo…

abuineitor


sábado, 6 de junio de 2009

Javier Maroto - Al revés



Después de escuchar “Luz”, su primer disco, esperaba con ganas la salida de este segundo disco, ya que había escuchado alguna de las canciones que irían en él y me habían parecido magníficas. Después de aquel primer disco, en el que la producción musical había estado cuidadísima, este “Al revés” ha sido grabado íntegramente en Argentina, por músicos de primera línea: Leandro Savelón (Batería), Fernando Guevara (Percusión), Fernando Botti (Bajo y contrabajo), Martín Masi (Piano, teclados, acordeón y coros), Ariel Cubría (Guitarra eléctrica, acústica y coros), Virginia Álvarez (violín), Pablo Greco (Bandoneón) y Hernán Paredes (Scratch), con la colaboración al piano y la voz de Sebastián Monk en “Problemas”.

Las canciones del disco son:

1- Cuánto tiempo
2- Alicia quiere a Marta, Ernesto ama a Andrés
3- Al revés
4- El barco y la mar
5- Números
6- Pregunta
7- Las venas abiertas
8- Problemas
9- Siete veces crucificado
10- Edad
11- Tango electoral

Un disco cargado de temática social, donde Javier reivindica el amor homosexual en “Alicia quiere a Marta, Ernesto ama a Andrés” o incluso la teología de la liberación en “Siete veces crucificado”. En “Al revés”, la canción que da título al disco, nos plantea cómo sería el mundo si muchas cosas no fuesen como son:

“Qué pasaría si por una vez no estuviera de moda
Acomodarse en no pensar de más,
Vivir según las normas,
Saber menos chismes, más de economía,
Mucho menos fútbol y más geografía,
Saber más de mí, menos de vos.”

La cuidada producción musical hace que el disco sea extraordinariamente digerible, por lo que tienes que estar muy atento a que no se te pase ni una sola palabra de las muy cuidadas letras. Javier apuesta sin ambigüedades por la solidaridad, la justicia y la persona como persona propiamente.

En “números” nos presenta un genial juego de palabras con números:

“y las 7 maravillas,
Los 3 cerditos, los 7 enanitos,
9 reinas, 2 hombres y 1 destino,
400 golpes…”

Para al final decirnos que “tristes números si no es amor la empresa, tristes números”.

En resumen, un magnífico disco, trabajadísimo, donde Javier Maroto pone a nuestra disposición su mayor sensibilidad y su maestría a la hora de confeccionar y ejecutar canciones.




Francisco Espinosa

miércoles, 25 de febrero de 2009

Jesús Márquez-Jesús Márquez


A pesar de que su canción era una más entre 24 grandes temas de otros tantos artistas, no me pasó desapercibido Jesús Márquez la primera vez que lo escuché. Una de sus canciones estaba incluida en el disco “Café Libertad 8. El templo de la canción de autor”, editado en 2005 por “Libertad 8 Records”.

Entre todas las canciones de aquel recopilatorio, me gustó especialmente la “Canción para una diosa” de Jesús Márquez, me llamó la atención esa otra visión de “Ojos verdes”; al escucharla me pareció que estaba delante de unos versos que, en el fondo, seguían siendo una copla, con acento inequívocamente andaluz, pero transformada por el ambiente urbano de Madrid. Evidentemente esta es una visión muy personal, que seguramente me tiraría por el suelo cualquier crítico musical: pero como no lo soy, y escribo como simple aficionada, puedo dejarme llevar por las sensaciones que producen las canciones en quienes las escuchan.

Sin embargo, no creo que sea sólo una impresión personal, si digo que este artista es especial, su voz tan particular, su música, y la selección de textos que aparecen en este disco, que lleva su nombre, lo demuestran.

Grabado “a ratitos” entre 2006 y 2007, representa el trabajo de cuatro años; casi el tiempo que yo llevo esperando su publicación, porque quien escucha sus canciones y su música se queda enganchado a la obra del artista. Y no debo ser la única aficionada a quien le pasa esto, puesto que su única promoción, al menos la única que yo he visto, es una proposición al lado de la carátula del disco que dice “Escúchalo, te sorprenderá”, y creo que así es.

Empecé a escuchar sus canciones hace como tres años, esperaba con interés esta publicación, tan anunciada pero que nunca aparecía, ahora ya si, se ha publicado a través de El Pescador de Estrellas, compañía discográfica de Paco Ortega.

El cd “Jesús Márquez” ha sido publicado en 2008 y consta de 12 canciones, todas ellas en su conjunto, representan un buen muestrario de la calidad y diversidad musical del autor. Yo destacaría especialmente “Ciudadano Daniel, ciudadano nadie” de Daniel Macías, porque describe perfectamente, y con todo el arte del mundo, algo que todos sabemos muy bien; que es muy fácil ser ciudadano si no te caes al suelo, si no tienes hambre, “sólo hay que vestir como todos, y caminar con cierta urgencia sin sonreír, y sin mirar fijamente a nadie”. Tiene el encanto añadido de esas conversaciones callejeras que se escuchan de fondo, y que llevan directamente a Triana, o a Jerez, de la mano de José “Caraoscura” y Diego Magallanes.

El “Instante galáctico” de Eladio Orta, es una curiosidad de dos estrofas, totalmente galáctica, no sabría describirla de otra manera, hay que escucharla. También “Hambre”, de Inma Luna, es un tema curioso, una canción hecha con gran originalidad, todo lo que se puede pedir, lo hace con palabras sueltas y simples, que forman un gran conjunto. Son muchos los autores que figuran en el disco y no quisiera olvidar a ninguno de ellos, aparte de los que he nombrado, hay letras de Antonio Orihuela, Luis Felipe Comendador, Fernando Segovia, Antonio Ramírez Almansa.
De “Canción de amor para una diosa” de Santiago Gómez Valverde, ya he hablado; para mí que es una “copla urbana”, con el encanto y la ilusión de escuchar el mar de Madrid. Una letra y una música que es para mí es una preciosidad. Y hablando de preciosidades, una canción que quiero destacar especialmente, ya me pareció un lujo cuando la escuché la primera vez, simplemente en la voz Jesús Márquez sin más acompañamiento que la guitarra, “Flor de Romero”, letra y música de Rafael Moreno y adaptación de Jesús Márquez.



Pero aparte de lo que yo pueda decir como aficionada a la canción de autor, recomiendo la presentación que del artista hace Luis Felipe Comendador, y que se incluye en su espacio en internet: http://www.myspace.com/jesusmarquezzz

Canciones del disco:

1. Ciudadano Daniel, ciudadano nadie
2. Ahora que ya hemos muerto
3. Instante galáctico
4. Flor de Romero
5. El deshielo
6. Amantes en un aparcamiento
7. Hambre
8. Me gusta verte andar
9. La muerte, pasajera
10. Los alemanes iban vestidos de gris, tú ibas vestida de azul
11. Canción de amor para una diosa
12. Como reconocerte en silencio

María Gracia Correa


lunes, 2 de febrero de 2009

Paco Ibáñez-Los unos por los otros

Hablar de Paco Ibáñez es hablar de tres temas a la vez: música de cantautor, poesía y compromiso político de la música (con ‘m’ mayúscula). El transcurso del tiempo les ha ido «poniendo canas», con mejor o peor fortuna, a cada uno de ellos: la poesía pervive, por supuesto, pero el compromiso social de la música está bajo mínimos en estos tiempos de las radio «fórmulas» y los cantautores («trovadores y juglares», les llamó José Agustín Goytisolo) se han convertido en un mito, en una fábula del «futuro pasado» —permitidme parafrasear el título del inolvidable disco de The Moody Blues— que pervive en el recuerdo de los que entonces se llamaron progres, una generación ni mucho menos perdida que contribuyó al cambio de muchas sensibilidades.

Volvamos la vista atrás. Corre el año 1958 y una amiga de Ibáñez llega a Cadaqués con una grabación de prueba de canciones con letras de poemas de Góngora y Lorca. La «maqueta» es entregada a Salvador Dalí que, luego de escucharla, quiere conocer inmediatamente a aquel joven de cara seria y entrecejo casi siempre fruncido que le presta un cierto aire de tristeza. Del encuentro nacería posteriormente un disco cuya portada fue realizada por el pintor catalán y que contenía poemas cantados de los autores citados, tales como: Canción de jinete; El lagarto está llorando; La señorita del abanico o La más bella niña… Este disco anticipó al que nos ocupa —Los unos por los otros— una preciosa grabación de 1967 publicada en España por Polydor, con producción de Moshé Naim —un millonario amigo de Dalí que vivía en París— quien dedicó una parte de su dinero a financiar la cultura. Naim escribió en el encarte del vinilo que: «[…] Es destacable cómo la música escrita por Paco Ibáñez se compenetra con estos poemas, de forma que se creería que todo ello fue concebido y nacido junto. Su voz extraordinaria se une a ello para transmitírnoslo y hacerlo popular…».

El final del anterior párrafo presta relieve a la situación que se vivía entonces, a la que plantaron cara cantautores y productores: la censura franquista no dudó en intervenir y Paco Ibáñez —quien en 1971 se tuvo que exiliar en Francia— fue incluido en la lista de artistas prohibidos. Con ello, el vinilo se convirtió en un objeto «revolucionario», en un símbolo de la lucha contra la represión de la dictadura militar. Transmitir y hacer popular la poesía, fue el diáfano objetivo de esta obra que trascendió la belleza estética de sus impecables composiciones y su cuidada presentación —el encarte del L.P. reproducía 12 pinturas de José Ortega— para convertirse en uno de los símbolos de la generación que, algunos años después, encarnaría el cambio político en España.

Canciones/poemas como, por ejemplo, Andaluces de Jaén (el cantautor, sorprendentemente, pudo interpretarla en TVE, en 1968), en la que el contrabajo de Françoise Rabbath interpreta un diálogo maravilloso con la clara y potente voz de Ibáñez; La poesía es un arma cargada de futuro, en donde los versos de Celaya brotan combativos y enérgicos, para dar «vida, y provocar nuevos actos» al compás del vibrante sonido de la guitarra de Ibáñez o la música socarrona que acompaña el poema Don Dinero lograron que se comprendiera entonces que aquel disco era algo más, que se convertiría —como así ha sido— en una de las obras más importantes de la música española.

En alguna parte escribí que «aposté» en su momento por Paco Ibáñez, pero que «ganó» Joan Manuel Serrat, mas este debate no tiene sitio aquí, creo. Sí decir que la prolífica obra del cantautor catalán no puede compararse con la comparativamente «escasa» producción del primero: en su página web oficial (en donde se recibe al visitante con la canción La poesía es un arma…) se cuentan doce discos. Los prolongados silencios del músico nacido en Valencia y su carácter austero y poco dado a medrar en el mundo de lo mediático —nunca quiso aceptar los importantes premios que recibió en España y Francia— habrán sido, entre otras razones, los culpables del desconocimiento que sobre él tienen las nuevas generaciones.

Una falta de conocimiento por parte de los más jóvenes que también se da en el caso del disco aquí comentado: la bella portada del vinilo ha desaparecido por completo de los catálogos de reediciones y de Internet. Ni siquiera en la página oficial del cantautor el disco se llama así: ahora se titula Paco Ibáñez 2. Sin embargo, por encima de las necesidades editoriales del momento, aún queda el recuerdo de una época en que las grabaciones se vestían de calidad y arte, de unos tiempos en que algunos millonarios se arriesgaban a producir obras de autores desconocidos sin pensar en el beneficio inmediato.

Una época de ilusión y de creatividad que nunca volverá, pero que con trabajo y tenacidad se puede repetir algún día:

Si he perdido la vida, el tiempo,
todo lo que tiré como un anillo al agua.
Si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

(Blas de Otero)




Canciones incluidas en el LP:
Los unos
- Gabriel Celaya
La poesía es un arma cargada de futuro

- Miguel Hernández
Andaluces de Jaén

- Rafael Alberti
Balada del que nunca fue a Granada

- Blas de Otero
Me llamarán, nos llamarán

- Blas de Otero
Me queda la palabra

- Gabriel Celaya
España en marcha


Los otros:
- Francisco de Quevedo
Don dinero

- Luis de Góngora
Déjame en paz, amor tirano

- Anónimo
La gran pérdida de Alhama

- Francisco de Quevedo
Romance satírico

- Luis de Góngora
Verdad, mentira

- Francisco de Quevedo
Es amarga la verdad (la pobreza)

viernes, 23 de enero de 2009

José Córdoba-Estado Natural


Nunca estaremos seguros si en este caso la rana se convirtió en príncipe o fue el príncipe quién se convirtió en rana. Digo esto porque conozco gente que piensa que “El Chivi” era el príncipe, aunque otros pensamos que el príncipe es José Córdoba.

Aquel muchacho que en 1995 comenzó a escribir canciones, influenciado por la canción de autor que escuchaba en su casa, que unos años después se convirtió en “el pornoautor”, un conocido personaje, sobre todo en el mundo de Internet, al final ha vuelto, ya de mayor, de nuevo aferrado a sus orígenes “cantautoriles”.

En este nuevo disco que hoy estamos tratando, José Córdoba demuestra una vez más que es un excelente letrista, que tanto como cantautor o como pornoautor siempre ha sido un maestro a la hora de esculpir palabras, en el arte de rimar las ideas. Un disco en el que nos encontramos a ratos un agudo crítico, a ratos un romántico poeta y a ratos un observador de la realidad. Giros inesperados, rimas atrevidas y comparaciones ingeniosas se aferran a las notas de las canciones, sencillas como el espíritu del poeta, como el alma del trovador.

Catorce canciones que nos regala el padre de la expresión “besos postizos”, la mayoría cercanas a las temáticas de amor, algo normal viniendo de donde viene, aunque sin hacer ningún asco a temas más sociales, que nos rodean en nuestro día a día, que forman parte del atrezzo de nuestras vidas, como es el caso de la canción titulada “recuerda”, donde nos habla del Alzheimer.

Rumbas como “Huelga de licántropos” o baladas “tradicionales” como “Toda la ternura que te debo” hacen de “Estadio natural” un disco completo, un disco variado, eso sí, todo inmerso en el estilo inconfundible de José

Las músicas no van a la zaga de las letras, con un aire un tanto “sabinero” (algo ya habitual en él), unos arreglos muy serios, que encajan como un guante en las melodías. Rodeado de un buen elenco de músicos que nos sumergen en un cuidado ámbito de sonidos y sensaciones.

Las canciones son:

1- La tierra prometida
2- Estado natural
3- Antagoneros
4- Recuerda
5- La mala vida
6- Por el filo
7- Mentira
8- De lo más alto de la alta torre
9- Mi vida al revés
10- Huelga de licántropos
11- Toda la ternura que te debo
12- Nervioso
13- Abracadabra
14- Pulgarcito

En resumen, estamos hablando de un disco que “se deja escuchar” bastante bien, de esos que te quedas con ganas de volver a escucharlo. Os lo recomiendo.



Francisco Espinosa

lunes, 3 de noviembre de 2008

Luis Eduardo Aute-Entre amigos


Dándole vueltas a los discos perdidos traigo aquí uno de ellos; un disco que desde luego yo nunca perdí; que guardo con gran cariño y con un poquito de nostalgia. Hablo de un vinilo, un doble álbum con su carpeta, con sus letras en cartulina aparte, y con ese sonido tan particular que ahora ya no es admisible y que le da un encanto especial. Un atractivo que además se amplifica por el efecto de estar grabado en vivo; por ser la reunión de grandes músicos que acompañan a uno de los mejores cantautores que tenemos y que así le dan título al álbum: Entre Amigos de Luis Eduardo Aute.

Fue editado por Movieplay en 1983; todas las canciones compuestas por Luis Eduardo Aute, a excepción de cuatro, cada una de las cuales, de la manera más elegante y cortés, va encabezando las caras de ambos discos.

Reproduzco aquí el texto que el autor escribe en el interior de la carpeta:

“Este disco se grabó el 4 de marzo de 1983 en el teatro Salamanca de Madrid con el ánimo de reunir en un solo disco- en este caso dos- algunas de mis canciones más conocidas, desde las primeras hasta las más recientes, tal como suenan en directo, por una simple necesidad de hacer recuento y punto y aparte. En alguna etapa de la preparación del proyecto, también sentí la necesidad de reunir para este concierto a los compañeros de la canción, que por diversas razones, más quiero y admiro. Con cada uno de ellos he compartido momentos muy significativos de mi vida que aún permanecen vivos en mi memoria, como así sus voces en este disco”

Quizá la publicación de este concierto fue un punto y aparte, pero esas canciones siguen muy vivas y actuales, perduran con la misma fuerza que tenían hace 25 años, tal como aparecen en ese disco. Muchas de estas canciones fueron recogidas de nuevo en un doble CD, que lleva por título “Autorretratos”, publicado 20 años después. También muchas de ellas han servido para rendirle un homenaje al cantautor en un disco que se llama “Mira que eres canalla, Aute!” publicado en 2000, y donde otros artistas ponen sus voces al servicio de las canciones de Aute. Además de los que le acompañaron en “Entre Amigos”, es una delicia escuchar las versiones presentadas, entre otros, por Pedro Guerra, Leon Gieco, Jorge Drexler, José Mercé, Rosendo, Ismael Serrano, Javier Álvarez.

Y volviendo a “Entre Amigos”, es un trabajo con múltiples encantos, entre ellos está el poder escuchar a L. E. Aute cantar canciones emblemáticas de sus compañeros en el concierto: “Te doy una canción” junto a Silvio Rodríguez, “Para Vivir” junto a Pablo Milanés y una de las más preciosas canciones de amor que yo pueda conocer, “Paraules d’amor”, con el incentivo de hacerlo en catalán junto a Joan Manuel Serrat.

Muchas veces he escuchado decir que las canciones nos llegan en la medida que las hacemos nuestras y así lo creo. Hablar de las canciones de este disco es hablar de la memoria sentimental de una generación, o más bien de varias; porque todas ellas son más que canciones, son parte de la vida y de la historia de mucha gente. Sería un descaro por mi parte hablar de ellas de otra manera que no fuera desde el interior, no podría comentar las canciones en sí, sólo podría hablar de su significado para mí. Y tampoco de esta manera me atrevería, no sé que podría yo decir de “Pasaba por aquí”, de “Rosas en el mar”,de “Aleluya”, de “Las cuatro y diez”, de “A por el mar”, de “Queda la música”, o de “Anda”, y como podría explicar el sentido de canciones como “De paso” o “No te desnudes todavía”, “Siento que te estoy perdiendo” y “De alguna manera” o “Al Alba”, sin olvidarme de “Mira que eres canalla”.

En ellas vive un tiempo inolvidable para todos los que conocimos las canciones de Aute y las incorporamos a nuestras vidas. Y aunque esté escribiendo sobre ellas, estas canciones no son para comentarlas, son para escucharlas y para sentirlas; creo que aquellos que las conocen me darán la razón. Luis Eduardo Aute es una figura fundamental en la Canción de Autor, y este disco que se reeditó en CD en 2002 es una pieza clave en su discografía.

Canciones del disco:


Te doy una canción
Rosas en el mar
Aleluya nº 1
Rojo sobre negro
Las cuatro y diez
Amor, te digo esta palabra
Recordándote
El ascensor
Paraules d' amor
A por el mar
Queda la música
Albanta
De paso
Al alba
Padre
A vivir
Anda
No te desnudes todavía
Libertad
De alguna manera
Pasaba por aquí
Para vivir
¡Mira que eres canalla!
Dentro
Siento que te estoy perdiendo
Anda suelto Satanás
Entre amigos


Mª Gracia Correa

jueves, 30 de octubre de 2008

Estación Norte-Estación Norte



Volviendo a darle la razón a mi querido amigo Víctor Alfaro, cuando dijo –acertadamente por supuesto- que esta era la bitácora de los discos perdidos; razón que yo le había querido quitar en el comentario de Rebeca Jiménez, pues, una vez más, y para regocijo de Víctor, voy a comentar un disco difícil de encontrar aunque no imposible.

Estación Norte publicaron este disco, primero y único, en 1999, tras haber participado en el mítico disco colectivo “Cantautores: La nueva generación” con un par de canciones. El grupo integrado por Nerea Sáenz, Carlos Aguado y Gabriel de San Juan, entregó al juicio del público y de la crítica este trabajo que yo encontré algún tiempo después de su publicación, por casualidad, topándome con él en los cajones de cartón de una pequeña tienda de discos madrileña. Debo confesar que, como no tenía ni idea de quienes eran, pues compré el disco por dos razones muy poco románticas: primero porque era muy barato y segundo porque me parecieron muy agradables esos tres rostros sonrientes de la portada, así de sencillo.

Aunque de lo que cuento parece deducirse que el grupo ya no existe, es preciso indicar que actualmente Nerea y Carlos Aguado siguen con un proyecto común similar, solo que han cambiado de nombre. Ahora se hacen llamar Marte Menguante. Realmente del grupo apenas sé nada, que han hecho canciones para alguna serie de televisión... que Nerea no es de Madrid, sino del País Vasco, aunque esté afincada en la capital de España; y bueno, a Carlos Aguado sí que le conozco algo más, puesto que le he visto tocando la guitarra muchas veces, con la elegancia y eficacia que le es inherente, con Luis Felipe Barrio y Matías Avalos.

Volviendo al disco, es de notar la producción “bipartita”, pues, por un lado, la mitad de las canciones cuentan con la buena mano del maestro José A. Romero, y por otro, la otra mitad cuentan con la notable producción de Luis Gómez Escolar y Juan Ignacio Cuadrado. Y entre los músicos, por ejemplo, es digno de mención Fredi Marugán, que ha tocado con muchísima gente y en la actualidad está con Ismael Serrano; y también Paco Bastante, Andreas Prittwitz, Tino di Geraldo… sólidos músicos todos ellos curtidos en cientos de batallas musicales. A pesar de las dos producciones encargadas a productores diferentes, misteriosamente, el disco guarda una unidad de sonido que, para nada confunde al oyente, sino todo lo contrario, le hace disfrutar de una fluida coherencia sonora, incluso pese a que la inclusión de algunos instrumentos menos habituales pudiera hacer pensar lo contrario. Quizás eso se deba en gran medida a méritos del propio trío, con la encantadora sencillez de la voz, levemente nasal, de Nerea, siempre presente, o los juegos vocales que rondan todas las canciones del disco.

Es un disco de esos que tienen como rara y principal virtud, que pueden, casi me atrevería a decir que deben, ser escuchados en esas tardes lluviosas otoñales o invernales; en una habitación vacía de gente, con una buena taza de café o de té caliente entre manos, y, a ser posible, con una amable chimenea encendida. Bebidas las canciones a tragos largos e intensos, acercándonos de cuando en cuando a la ventana para contemplar -lánguidamente- como la gravedad cumple escrupulosamente su adusta ley, con las acuáticas perlas que caen de un cielo lóbrego hasta la calle o la tierra. Estoy convencido de que, en este sentido, esta música debe poseer algún tipo de propiedades curativas; tras una escucha así uno sale como mínimo fortalecido en su salud, física y mental.

¿Mis favoritas? Pues “Ojos tristes” distinguido ejercicio de pop de autor y “Tierra” delicada y hermosa tonada a las raíces de Nerea.

Canciones:

1.- Especie suicida
2.- Frío
3.- Cinco días de invierno
4.- Madrid descansa
5.- Ojos tristes
6.- Canción para volver
7.- Donde florecen los sauces
8.- Jugando
9.- Tierra
10.- Puertas blancas
11.- Sin pijama
12.- Letanías del desamor
13.- Especie suicida (acústica)




abuineitor







viernes, 19 de septiembre de 2008

El Último de la Fila-Enemigos de lo ajeno



Aunque creo que jamás EUDLF se autodenominaron cantautores, su propuesta me parece tan cercana al mundo de los mismos, que no me resisto a comentar uno de sus discos. Éste en concreto, que fue su segundo vinilo –aunque por ahí dicen que el tercero es mejor (yo disiento)- representa para mi una de esas obras imprescindibles en la historia de la música popular española.

Pero hagamos un poco historia. En España allá por la segunda mitad de la década de los años setenta apareció un disco de un grupo del sur que mixturaba música de rock progresivo (que era la moda mundial de entonces) con elementos tomados del flamenco. El resultado era original y con calidad y supuso un éxito que provocó que todas las discográficas se apresuraran a mirar debajo de las piedras para buscar grupos de características similares que pudieran competir o al menos sacar provecho del éxito de Triana, que así se llamaba el grupo del que hablo. La prensa –supongo- bautizó al fenómeno como rock andaluz, estilo que vivió prácticamente lo que duró la carrera de Triana hasta que muriese en 1983 uno de sus pilares fundamentales: Jesús de la Rosa.

Apenas dos años después, irrumpen, porque eso fue lo que hicieron, entrar en la actualidad musical como un ejército recién arengado por algún general visionario; irrumpen, como digo, Manolo García y Quimi Portet, con su proyecto común, extraño e innovador pero con evidente influencia de aquel rock andaluz que acababa de dejar de estar en el candelero. Curiosamente, nuestros dos protagonistas residían y eran de Cataluña, no eran andaluces.

Lo mejor de EUDLF y de este disco claro, es que en 1986 nadie, pero lo que se dice nadie, sonaba así: con esa estrafalaria mezcla de folk, pop, flamenco, música árabe, rock, toques experimentales, surrealistas incluso y unas letras sentidas y en no pocas ocasiones de una belleza abrumadora. En las letras encontramos, por un lado, la poesía y la influencia de la filosofía budista zen que creo es aportación de Manolo; por otro, los sencillos y preciosos textos de las canciones de amor de Quimi. No quiero comentar ninguna de las letras del disco porque las diez que lo conforman rebosan clase y maestría por los cuatro costados. Es de esos pocos discos que pincho en mi equipo de música y veo que soy capaz de cantar casi sin errores de principio a fin: no digo más.

Otra cosa que siempre he admirado ha sido la producción –del propio dúo- que rozando lo casero, pues se grabó en unos modestos estudios para la discográfica PDI, muestra un gran derroche de imaginación y de inteligencia en el uso de los limitados recursos de que disponían para grabarlo. De hecho, prácticamente todo está grabado por Manolo y Quimi que se ocupan de casi todo lo que suena: ruidos, voces, graznidos y demás efectos incluidos. Como curiosidad es preciso decir que poco después, dado el tremendo éxito del dúo, se fueron a Londres a volver a mezclar un surtido de canciones tomadas tanto de éste como del primer disco, que editaron bajo el nombre de “Nuevas mezclas”. Personalmente creo que se podían haber ahorrado el viaje, porque aunque las mezclas son correctas, se cargaron toda la espontaneidad y gracia de las mezclas originales. En fin, cosas del esnobismo de la época. Era costumbre –porque daba prestigio aunque grabaras en un cuchitril- irse fuera a grabar discos, como si en España no hubiese entonces buenos estudios, buenos técnicos y buenos músicos.

La historia de EUDLF termina en 1995 -tras la edición de siete magníficos discos- en que los dos componentes del dúo dan por acabada la andadura que comenzaron juntos. Por separado, Quimi ha editado varios discos en catalán, fiel a sus peculiaridades como autor-productor, y, Manolo, ha continuado con una carrera tan exitosa, como la que disfrutó junto a su compañero, aunque más predecible y reiterativa en unos esquemas, en mi opinión, ya agostados; carrera, por cierto, en la que paradójicamente, debe buscar hueco en las emisoras de radio entre la legión de torpes imitadores que le han salido: remedos que en su mayoría no le llegan ni a la suela de los zapatos.

Bueno, no me quiero extender mucho más. Solo recomendar a cualquier aficionado a la música que si no se ha acercado a este disco que lo haga porque es de esos cedés que hay que tener y escuchar con suma atención. Es una obra maestra, o eso me parece…

abuineitor

miércoles, 25 de junio de 2008

Tontxu-Corazón de mudanza



La discografía en solitario de Tontxu , hasta el momento, está formada por seis trabajos: Se vende (1997), Corazón de mudanza (1998), Con un canto en los dientes (2001), Básico (2003), Contacto con la realidad (2004) y Cuerdas vocales y consonantes (2005).

El único que no tengo es el último, Cuerdas vocales y consonantes, pero para quien tenga interés, puede escucharse casi en su totalidad en la página web del autor. De todos los discos, los que más conozco son Corazón de mudanza y Con un canto en los dientes, en ambos incluye canciones que me gustan especialmente, pero hablaré de Corazón de mudanza ya que es lo primero que conocí de Tontxu. El propio autor indica en su web que éste es el trabajo que menos acusaría el paso del tiempo, debido a lo atemporal de sus arreglos y contenido, agradeciendo esta cualidad al músico y productor Julio Pereira, que colaboró con él en este trabajo.

Si no recuerdo mal, las canciones incluidas en este CD, que se hicieron más populares, fueron "Treinta y tantos" y "Corazón de mudanza", ambas hablan de separaciones y comienzos, para mí unas letras muy acertadas en las que sabe describir a la perfección tales situaciones.

Me gustaría destacar "Gila", dedicada a ese artista, le hace un gran retrato, supongo que quien no conozca el humor de Gila no podrá entender de ninguna manera la canción, pero quienes disfrutamos de sus pequeñas historias, tan absurdas e inteligentes, podemos igualmente disfrutar de esta canción, que empieza con una de sus historias imposibles:

Nació, no había nadie en casa
y él nació.
Y con razón, su madre se enfadó:
"No quiero que se repita, y nazcas
cuando yo no estoy"…

Es un homenaje precioso, con un estribillo que lo resume de maravilla:

Camisa roja como el corazón,
tu vida se merece una canción,
tus cintas guardo en un cajón

En realidad este disco me gusta casi al completo, todas las canciones tienen su punto, otras dos que destacaría son "Mientes" y "Madrid-Barcelona":

Ojalá que el destino me vuelva a traer,
yo prometo llamarte, no lo olvidaré
que lo tuyo y lo mío me huele ‘molt bé’
todavía no la he vuelto a ver.

Pero aunque esté hablando de Corazón de Mudanza no quiero dejar pasar una de las canciones de su disco Con un canto en los dientes, que tiene mucho de especial para mí y seguramente para todo el que se pare a escucharla, "Que haría yo sin ti" que la dedica en su disco a Marina Rossell, a Rogelio Botanz y a Violeta Parra, porque ¿Quién no tiene que darle gracias a la vida?...

Y para terminar, vuelvo a Corazón de mudanza con una última canción, que como el cantautor explica: "Puedo ser yo, puedes ser tú, pero seguramente será otro. A Libertad 8, es "Aplausos", y que a mí me gustaría dedicarle (con permiso del autor) a todos los amigos que he tenido la suerte de conocer y que se dedican a eso de hacer canciones:

Tuvo la suerte de encontrarse una guitarra en el salón,
y el misterioso don de darle vida a una canción,
el miedo de cantarla un día desapareció,
y a base de enfrentarse con el público aprendió.
Entonces llegaron las flores y regalos
lo bueno y lo malo que tienen los aplausos.
Tuvo y todo lo que tuvo lo ha dejado de tener,
pero a pesar de todo no dejó de componer,
anoche me contó que ha terminado una canción,
que nadie por desgracia escuchará y es la mejor..

Corazón de mudanza está publicado por EMI-ODEON S.A. en 1998. Todos los temas compuestos por Tontxu.

Canciones del disco:

Que fue aquello
Treinta y tantos
Temprana
Madrid-Barcelona
Corazón de mudanza
Mientes
Aplausos
Gila
Todos dicen te quiero
Copas en un bar

María Gracia Correa

viernes, 20 de junio de 2008

Rebeca Jiménez-Todo llegará


Una vez dijo el genial Víctor Alfaro que ésta era la bitácora de los cantautores perdidos (o algo así). Sin quitarle ni un ápice de razón –que la tiene- este comentario va a desmentir esa apreciación, espero, porque va a tratar de una de las novedades de este año 2008, de mayo, nada menos. Y es por culpa, o mejor, gracias a Víctor, que yo he descubierto hace bien poco a esta cantautora segoviana, afincada en Madrid.

 

Este es un disco de estreno de un carrera, confiemos que larga, como cantautora, de alguien que ya lleva tiempo tocando e incluso trabajando para músicos de diverso pelaje. Lo primero que llama la atención es la portada: un magnífico retrato en blanco y negro del perfil de Rebeca Jiménez que ya anuncia un fuerte carácter. Una melena lacia y algo salvaje; una mirada perdida, unos labios agridulces; una frente ancha e inteligente como para colmarla de besos paternales y una nariz con una vigorosa personalidad, solo comparable a la que tiene su sólida y rota voz, siempre cabalgando por encima de un porfiado piano que ella misma se ocupa de tocar.

 

Es curioso porque lo que más me gusta de ella, su hechizante y fascinante manera de cantar, parece una especie de evolución personal tras la escucha de intérpretes muy significadas que no enumeraré. Y lo comento, porque hace tiempo (en you tube se puede ver) Rebeca hizo una versión de “Chica de ayer” de Nacha pop, que no tiene nada que ver con lo que a día de hoy ofrece: sonido americano a raudales, algo de rock y soul de manual y mucha pasión y credibilidad en lo que cuenta y en lo que canta.

 

Pese a que con este disco creo que se inicia un más que prometedor discurso vital-musical, estoy convencido de que a Rebeca le queda todavía mucho camino que recorrer (especialmente como letrista) y muchas sorpresas musicales que regalarnos.

 

1. “No sé si lo hice bien” 

2. “Antes de marchar” 

3. “Te queda mi amor” 

4. “Despertarme contigo” 

5. “Tú o nadie” 

6. “Calada hasta los huesos” 

7. “Nada importa tanto” 

8. “Todo llegará” 

9. “Nefertiti blues” 

10. “Avión en picado” 

11. “Para volar” 

12. “Me emborraché de ti” 

13. “Acaba de empezar” 

 

Mi corazoncito se siente subyugado con canciones como “Te queda mi amor” que me recuerda a los Fleetwood Mac en su feraz etapa matrimonial; o con “Nefertiti blues” que tiene una atmósfera tan densa que se podría engullir a cucharazos cual papilla infantil (bravo por Rebeca y por el batería).

 

La eficaz y algo cruda producción corre a cargo de Carlos Raya, productor (y guitarrista) habitual de Quique González. Las tomas (¡bien!) en directo en gran parte; con entregados músicos acompañando, aunque, a veces, se echa de menos alguna que otra sorpresa en forma de instrumento,  o que en las baladas, por ejemplo, el guitarrista –que no es Carlos, creo, sino su hermano Mario- utilice algún efecto distinto del trémolo.

 

Y sí, ya sé que Rebeca cantó en “Kamikazes enamorados” el disco más desabrido y atribulado de Quique González, pero no se parece a él cantando como dicen por ahí, sino a Carlos Chaouen... o eso me parece a mi.


abuineitor

 

domingo, 1 de junio de 2008

Amancio Prada-Navegando la noche

Caballo blanco
Novia de leche
Rey de tu vientre
Mariposa
Tengo en el pecho una jaula
Otoño
Vieja dama
Semáforo
Almohada

Algunos cantautores pueden contar en su anecdotario personal que han conocido a fulanito o a menganito, o que han cantado cumpleaños feliz a zutanito; sin embargo, pocos pueden presumir de haber compartido escena con el mismísimo George Brassens (en 1973), padre de la canción de autor moderna. Bien, pues Amancio Prada pertenece a esos pocos privilegiados.

Este dato por sí solo ya nos da una idea de la calidad del personaje del que estamos hablando. Así lo han visto aquellos que han reconocido en su obra un gran talento y un perfeccionamiento sin igual, y le han otorgado, consecuentemente, meritorios premios y reconocimientos a lo largo de su ya lata carrera.

No obstante, como aquí de lo que se trata es de comentar discos, no vamos a enumerar sus merecimientos. Y por lo tanto, voy a comentar un disco con el que me he tropezado casi por casualidad hace escasamente una semana, aunque fue editado en 1988. Este disco tiene la peculiaridad de que no hinca sus puntales en textos de poetas clásicos como ya hiciera antaño Amancio con San Juan de la Cruz, Federico García Lorca o Rosalía de Castro; sino que nace como resultado de una feraz colaboración con el conocido escritor y columnista de diarios y revistas Manuel Vicent.

Según tengo entendido, las letras tienen su origen –precisamente- en columnas escritas y publicadas en un periódico con anterioridad, y son elaboradas por ambos, cantautor y escritor, para convertirlas en canciones. Lo que en principio puede parecer una tarea singular y un punto ímproba, pues sorprendentemente arroja como resultado unas canciones espléndidas, tinturadas de una melancólica poesía urbana que la meliflua y saudadosa, valga la palabra, voz de Amancio no hace sino acentuar. Y menciono esto porque la gran protagonista de la grabación es la ciudad, no importa en realidad cual, vista con los ojos de quien la conoce bien y la ama, así como ama a los distintos personajes, de muy diferente pelaje, que la habitan y le dan razón de ser en suma. Tema este, perfectamente amalgamado y trabado con una música siempre elegantísima y suavemente pop; ornada con dulces guitarras y suaves percusiones por encima de las cuales reina una voz contenida pero extraordinaria: la siempre prudente y tierna voz de Amancio.

Curiosamente el disco se llevó al directo por parte de los dos autores, escritor y cantautor, en la Universidad de Málaga, combinando la lectura de los textos originales con la interpretación de las canciones en que se convirtieron. Una propuesta muy particular, muy especial sin duda, y a la que lamento no poder haber asistido.

Esta vez no quiero comentar las canciones porque tras escuchar repetidas veces el disco (cd) he llegado a la conclusión de que es mucho mejor ir descubriendo las delicias musicales que oculta lo más libre de juicios o prejuicios posible, de la manera más inmaculada posible. Y vale. Que suene la música...

abuineitor

martes, 13 de mayo de 2008

Joan Manuel Serrat-Cançons tradicionals



El testament d'Amèlia
La presó del Rei de França
El comte Arnau
La cançó del Lladre
L'estudiant de Vic
La Dama d'Aragó
El ball de la civada
Cançó de batre
El rossinyol
La presó de Lleida



Cuando te cansas de leer que el colectivo Els Setze Jutges despreciaba el folklore catalán como fórmula de expresión, debido a la utilización que el régimen hacía de él para demostrar la cohesión de España a través de sus diferencias, y te encuentras con este álbum, uno de los primeros de Serrat, te das cuenta que conviene revisar los conceptos. Cançons tradicionals es un álbum compuesto en su integridad por canciones tradicionales en lengua catalana, la mayoría de Cataluña, pero interpretadas sin ningún tipo de aditivo político, ni siquiera regionalista, a primera vista, como hizo Josep Maria Espinàs, uno de los fundadores e ideólogos de los Jutges, con la tonada de "El mariner" ("A la vora de la nit"). Por otro lado, no son interpretadas estas canciones al modo tradicional, sino que se les añade el acompañamiento normal que solía tener la música inicial de los cantautores de este colectivo, es decir, además de la guitarra de Joan Manuel, una pequeña orquesta dirigida por Salvador Gratacòs y con los arreglos de Antoni Ros-Marbà: 8 violines, 3 violas, 2 violoncelos, un contrabajo, 2 flautes, una flaute dulce, un clarinete bajo, oboé, cuerno inglés, fagot, 3 trompas, 2 trompetas, un trombón, una tuba, 2 fiscornos, tenora, tible, arpa, piano y percusión. El resultado es una música tranquila y agradable, a veces melancólica y otras alegre como contrapunto perfecto a la nostálgica voz de Serrat. El disco cuenta además, en su carpeta interior, con un resumen teórico de la canción tradicional catalana y notas a cada una de ellas escrito por Oriol Martorell. Cançons tradicionals se puede considerar un disco de folk, en cuanto que se trata de la re-interpretación del cancionero tradicional y popular catalán, y no una simple interpretación al estilo de la música de raíz que por entonces había comenzado Joaquín Díaz con el cancionero castellano. Por otra parte, tampoco se trató de realizar una reinvención musical total de estas canciones, sino de añadirles un acompañamiento más sinfónico. Encontramos en el disco canciones tradicionales y/ o populares catalanas de distintos tipos: romances históricos, canciones de trabajo, bailes campesinos, tonadas populares, con toda la sabiduría popular que esto conlleva.

Romances:-"El testament d'Amèlia" es un misterioso romance histórico que nos cuenta la historia de una joven princesa que enferma de amor porque su marido le es infiel con la madre de ella. Según Martorell, por una palabra que se dice en el texto, la desafortunada princesa podría ser Mahalta o Mafalda, nombre que correspondía a la mujer de Ramón Berenguer, Cap d'Estopa, y a la hija de Ramón Berenguer III.

-"La presó del rei de França" cuenta, por su parte, el histórico apresamiento de Francisco I, primo de Carlos I, tras su derrota al intentar la invasión de España cuando disputaba con Carlos V su derecho de sucesión al Imperio Alemán. Se trata de una reinterpretación de los sentimientos del rey francés y de su esfuerzo para liberarse enviando un mensaje a su esposa para pagar el rescate. Esta canción viene acompañada por un acompañamiento musical victorioso y marcial, propio de las marchas militares y de las marchas reales.

-"El comte Arnau", una canción cuya supuesta antigüedad quedó rebatida por la investigación, narra por su parte, con un excelente aire medieval trovadoresco, cómo el fantasma del conde Arnau, muerto en batalla, visita a su esposa y mantiene un diálogo con ella, pidiéndola dejar que se llevara a una de sus hijas para mitigar el sufrimiento del otro mundo, penas que se las ganó bien en vida y que tendrá que pasarlas en soledad, como le sermonea la condesa. Este tema fue tratado en poesía por gente tan importante como Joan Maragall y Josep Maria Sagarra.

-"La dama d'Aragó" es, tal vez, a mi parecer, una de las mejores canciones del disco, y, por extensión, una de las que mejor interpreta Serrat. La información que ofrece Martorell no desvela la identidad de tan misteriosa y bella señora, salvo por un verso que dice que es hija del rey de Francia y hermana del de Aragón. El texto es de una belleza incalculable, dotando a la descripción de la esbelta dama los caracteres propios del sol, e insistiendo en el amor que despertaba en todo aquel que la rodeaba, incluido su propio hermano.

Canciones populares y de trabajo tomadas de aquí y de allá de la amplia geografía de habla catalana, Serrat nos canta algunas de las canciones más populares de Cataluña, todas ellas bien conocidas por etnólogos, etnógrafos y musicólogos:

-"La cançó del lladre" (la canción del ladrón) es una historia narrada en primera persona sobre un ladrón desde su más tierna y holgazana infancia. El refrán "Adiós clavel morenito, adiós estrella del día" se nos revela sólo al final, cuando nos cuenta que ha sido condenado a muerte, y la canción adquiere el sentido de ser una confesión de arrepentimiento voluntario ante lo inminente.

-"L'estudiant de Vic" (el estudiante de Vic) es una de aquellas tantas canciones que abundan en la música popular de todo el mundo, dirigidas a adoctrinar a las hijas con su moraleja final. Nos cuenta de cómo una viuda queda enamorada de un estudiante, con la oposición del padre de ésta, y queda embarazada de él, pero éste huye. La moraleja final venía a decir: "Niñas que venís al mundo, no os fiéis de gente de libros"; parece ser, por las notas de Martorell, que el estudiante era un tipo social de la Edad Media, que se debatía entre el mundo clerical y el seglar.

-"El ball de la civada", el baile de la cebada, es una canción de trabajo que después se transformó en baile en las fiestas que celebraban el final del tiempo de la cosecha. Mucho más tarde se convirtió también en danza indispensable en los salones de la burguesía catalana, y llegó finalmente al siglo XX como una danza de juego infantil.

-"Cançó de batre", canción de carro, es una tonada popular de trabajo que se ha conservado con mayor pureza en Mallorca. Se canta a capella, con una extraordinaria técnica vocal, como en todas las canciones de este tipo, y así nos la canta Joan Manuel, desintrumentalizada y conservando los "¡arre!" (arri!) que se supone lanza el cochero a su mula mientras canta y conduce su carro.

-"El rossinyol", el ruiseñor, es la mejor canción de todo el disco, por su acompañamiento musical, por la cuidada interpretación vocal de Serrat y por lo delicioso de la letra. El tema, clásico donde los haya, es el de la muchacha mal casada y a la fuerza, que le da a un ruiseñor un mensaje para su madre, pues ha perdido el rebaño que su marido le hizo cuidar y con el que su padre la hizo casar a la fuerza. Es el típico tema de desesperación ante una situación insoportable.

-"La presó de Lleida", la prisión de Lérida, es la canción que cierra el disco. Con un acompañamiento fúnebre, nos cuenta de cómo la hija del barón se conmueve al oír la canción de los presos y pide su indulto al padre. La canción tenía otras variantes, siendo una de las más famosas "La presó de Napols". Si, tal vez, haya en el disco alguna canción con intención política, sin duda es ésta, en lo tocante a los presos políticos: se podría argumentar que no, porque la letra de la canción es así y no tiene ningún añadido; pero se podría argumentar también que sí, porque fue el propio Joan Manuel Serrat el que decidió cantar esta hermosa canción: no sería la primera, ni la última vez, en que un cantante en lugar de crear un texto de protesta cogiera para la misma finalidad un texto antiguo tradicional o popular, asegurándose de esta manera escapar, aunque fuera en cierta medida, a la censura y a la sospecha. Pero si tal vez Serrat no quiso darle ninguna intención política, sí se la dio Marina Rossell cuando tomó en 1970 esta canción y la cambió la letra, sustituyendo a la hija del barón por el carcelero (y cambiando así totalmente el sentido de la canción) y al barón por el gobernador.

En conclusión, si bien el disco, raro, podríamos decir, en comparación con toda la discografía de Serrat en general, no supone un grupo de canciones reivindicativas, ni una reinvención de la canción tradicional, sino una interpretación tal cual, pero sin caer en el purismo propio de un cantante de música de raíz, constituye un buen y gran trabajo, agradable y delicioso al oído.

Gustavo Sierra

martes, 6 de mayo de 2008

Josep Andújar "SE"- Agulles de cap




“No abandonis mai
l´infant que portas dintre”

Este disco es el último trabajo, hasta el momento, de un cantautor que descubrí hace unos años. Sólo quien lo busca lo puede encontrar, no sale mucho de su tierra, Sant Feliu de Guíxols, en Girona. Él mismo cuenta que trabaja solamente para quien lo quiera escuchar.

Las canciones de este autor siempre están impregnadas de aires marineros, de hecho, tomaré las palabras con las que se presenta este disco en su página web, dice que en el fondo, Josep Andújar es un pescador con una guitarra en las manos que hace uso de su capacidad de comunicar con palabras sencillas, unidas a una armonía que transporta con su principal instrumento, una voz cálida y grave. Es una buena manera de definirlo, quien conoce su música sabe que es así. Aunque utiliza una gran cantidad de estilos musicales, todas sus canciones llevan un sello propio y personal.

Quizás las canciones que más lo caracterizan en general son las que se pueden enmarcar en lo que se llama “Canción de taberna”, también las habaneras o las canciones con tintes irónicos y en las que crea un ambiente de complicidad con su público son muy propias del artista. Para mí, sin embargo, lo fundamental de este cantautor es lo que se podría catalogar como sus “viajes interiores”, cuando habla de despedidas y reencuentros, de amores perdidos y desamores, de soledades, del destino que cada uno se busca y sobre todo del mar.

Cuando yo lo conocí hacía poco que había publicado su disco “Confessions d´un solitari” (2003), me hizo gracia la confesión que se hacía en el estribillo del tema principal: “Confessions d’un solitari que passava per aquí, que ha buidat l’abecedari per quatre coses que ha escrit.”

Me gustó el trabajo, y ya busqué toda su discografía, que está compuesta por una maqueta “Ho he fet per tú” (1995) que incluye una canción (Pare Joan) grabada en 1984 junto a Josep Mª Bardagí, y cuatro trabajos publicados, el primero de ellos en 1999. “Viatge interior”, es mi preferido, en ese disco está incluida una canción para mí muy especial, que siempre llevo en mi mp3, “No sé si t´han dit” que viene a ser algo así como “No se si te han contado…”, el siguiente fue publicado en 2001 “Minuts impossibles”.

“Agulles de cap” fue editada en Música Global Discográfica y publicada en 2005, todas las canciones con letra y música de de Josep Andújar “SE”.

Se podría decir que los temas principales son los dos primeros, Agulles de cap (alfileres), que le da título al disco, es una de mis predilectas, muy al estilo de “SE”, va describiendo una situación tremenda de ruptura sentimental, lo hace basándose en los pequeños detalles, en los restos del naufragio, cosas simples y cotidianas que son las que quedan en la memoria, lo hace empezando por el final de la historia, en un tono entre melancólico e irónico, una preciosidad con una melodía que le va a su medida:



“Avui t´he de donar una mala noticia:
on hi havíes clavat mil agulles de cap, hi neix una caricia……..
Per si aprens a volar, no la tornis a errar: busca´t un escolà que et digi que t´estima
perquè no és suficient inundar-te de temps; cal fer la pantomima.
Doncs abaixo el teló, no et demano perdó…que no estic per comèdies;
faré un cop de timó per no ser el cantautor de petites tragédies…”

El segundo tema “Amor prohibit” es la canción más llamativa, por la estética pop que utiliza, el disco incluye un videoclip con esta canción, que puede descargarse también desde su página web.

Como en todos sus trabajos, “SE” incluye algunas canciones en tono de burla, una de ellas, especialmente mordaz y que me hace reír cada vez que la escucho es “les rates”, su estribillo: “Pels replans conspiren les rates”, en ella hace una parodia de lo que se mueve por una comunidad de vecinos especialmente perversa, donde todos se conocen la vida de todos y se critican entre sí por los descansillos de la escalera…todo bajo la mirada de su protagonista, que por cierto resulta ser el “Okupa” del edificio, al que le da absolutamente lo mismo el cotilleo de la vecindad, una canción genial que da un repaso a la vida de todo el vecindario en alta velocidad.

Pero para terminar mi comentario me gustaría dejar aquí la letra completa de una canción que representa el perfil más poético y dulce del cantautor y que a mí personalmente es el que más me gusta, habla de despedidas; es una canción nostálgica, su música no podía ser otra que la que le ha puesto Josep Andújar, transporta a quien la escucha al mediterráneo y a su cultura marinera.

L’última boira, (La última niebla,)
l’últim petó (el último beso)
i a la mirada (y en la mirada)
un bri de por. (una brizna de miedo.)
L’última esquerda (la última grieta)
del nostre adéu (de nuestro adiós)
tot ho vaig perdre (todo lo perdí)
a cara o creu. (a cara o cruz)
L’última nota, (la última nota,)
l’últim acord, (el último acorde,)
l’última estrofa (la última estrofa)
d’una cançó. (de una canción.)
L’últim prestatge (el último estante)
dels meus records, (de mis recuerdos)
i una carícia (y una caricia)
morta en el cor. (muerta en el corazón.)
L’últim viatge (El último viaje)
prop del teu cos, (cerca de tu cuerpo)
l’últim t’estimo (el último “te quiero”)
partit per dos. (partido por dos)
L’última carta (la última carta)
sense segell (sin sello)
i el teu somriure (y tu sonrisa)
a flor de pell. (a flor de piel.)
L’últim missatge, (El último mensaje,)
l’últim esglai, (el último sobresalto,)
les hores trencades (las horas rotas)
i el buit de l’espai. (y el vacío del espacio.)
Pare, et duc dins del cap (Padre, te llevo en la mente)
com el vent a les fulles, (como el viento las hojas)
i tinc els ulls negats (y tengo los ojos anegados)
quan l’ànima es despulla. (cuando el alma se desnuda.)
Tot sovint m’he aturat (De repente me he detenido)
a les nostres vides (en nuestras vidas)
sé que et tinc al costat (se que te tengo a mi lado)
i que encara m’estimes. (y que todavía me quieres)

Canciones del disco:

Agulles de cap
Amor prohibit
A la llum del far
Ballant sobre la lluna
L´última mirada
Les ferides dels hams
Un planeta a la teulada
Per un instant
Borratxo perdut
Carrers petits
Com un joc
Les rates
Amor prohibit (videoclip)




María Gracia Correa

domingo, 13 de abril de 2008

Mercedes Ferrer-Entre mi sombra y yo

Podríamos enumerar muchos adjetivos laudatorios sobre esta ópera prima de Mercedes Ferrer y todos se ajustarían bastante a la realidad; que no es otra sino que se trata de un gran disco. Sin embargo, personalmente, yo daría un paso más: este disco es una (desgraciadamente poco conocida) obra maestra de la música española.


Recién aterrizada de la Sorbona parisiense llega a mediados de los 80 esta cantautora en plena ebullición nuevaolera nacional y forma un dúo/grupo con el excelente percusionista –y batería claro- Carlos Torero, llamado La Llave. Con él gana el VII trofeo de rock Villa de Madrid (como curiosidad diré que en esa edición yo participaba con uno de mis primeros grupos) e inmediatamente después surge la posibilidad de grabar un disco, situación que hará que Carlos se desvinculara del proyecto para no atarse a nadie (Carlos tocaba con muchos grupos entonces hasta que recabó en Radio Futura) y provoca el inicio de la carrera en solitario de Mercedes y la búsqueda de banda de acompañamiento. Consigue fichar para su proyecto personal a dos músicos fundamentales para la grabación del disco que comentamos: Fernando Illán bajista que ya había colaborado en La Llave y José Antonio Romero guitarrista de muchos grupos y solistas (entre otros Hilario Camacho o Joaquín Sabina) que provenía del grupo Quinto Congreso. Para rematar la faena, el percusionista y co-productor del disco junto a Carlos Narea será Sergio Castillo.


El resultado de este récipe musical, con el ingrediente esencial de la propia cantautora por supuesto, es una fórmula magistral, inusitada y muy inteligente, extravagante y perfecta, extraña, y, en cierto modo, arrebatadoramente turbadora. Las canciones se nutren de diferentes pinceladas estilísticas trabadas de una manera ingeniosa e imprevisible: sonidos de jazz, de rock, ambientales, electrónicos, pop elegante, funk salvaje, vanguardia contemporánea, reggae, etc. Todo ello arreglado con unos fogosos bajos, unas desquiciadas guitarras y unas aguerridas baterías que son la tramoya y el lecho, la lógica orgía sonora para que la sublevada voz de Mercedes construya unas difíciles y audaces melodías.


EL GOLPEADOR /
EL ARTE DE ANDAR/
LOU SALOMÉ /
TODOS LOS GRITOS /
EUROPA /
EL MIEDO A LAS OLAS /
A SANGRE FRÍA /
ENTRE MI SOMBRA Y YO /
ZULEMA /
COMO UN CAMALEÓN /
CREENCIA Y CAÍDA/


En las letras se nos habla -en general- de forma algo errática y deliberadamente imprecisa, de sentimientos muy humanos; de boxeo, de una modelo alcohólica, de Lou Andreas Salomé: personaje femenino decimonónico que compartió amistad y más cosas con Nietzsche, Rilke, Freud, etc... de Europa, de ciudades, de filosofía personal... En concreto, aunque todo el cancionero es de un magisterio que aturde, no puedo resistirme a indicar las canciones que más me fascinan: "El arte de andar" esa historia de autodestrucción con percusiones tratadas con efectos de retraso (delay) y una inquietante línea melódica; "Europa" soberbia muestra de endiablado ritmo mixturado con una agónica secuencia de acordes, un bajo que es una ametralladora inmisericorde y unas guitarras soleando por alturas de vértigo junto a una voz violenta e inexplicable en términos de sensualidad que acusa en su texto a nuestro continente -sin piedad- de sus pecados históricos; "A sangre fría" cuyo inicio hermana mágicamente dos ritmos que en principio parecen repelerse cual imanes con polos iguales, para acabar desaguando en un riff apocalíptico y un muestrario de gritos belicosos que denuncian a un personaje poderoso y siniestro.


Lamentablemente (estamos en España señoras y señores) no hay edición en cd del vinilo original de 1986 aunque todavía es posible encontrar un cd doble que incluye este disco junto al segundo de Mercedes "Tengo todas las calles" de 1988, editado por Lollipop en 2001.


abuineitor

viernes, 21 de marzo de 2008

Andrés Sudón-Brujo




En esta sociedad enferma por el culto al éxito y al fracaso; al dinero y a la fama; al poder y al lujo; en este mundo ahíto de vulgaridad y empapuzado de cretinidad con irrespirables aires de señorío, digo, es de agradecer que de vez en cuando alguien se atreva a ser fiel a sí mismo y a jugar en el lado más colmado de penumbras y arriesgado del arte. En este sentido, esta es una de esas obras de rara belleza e intrincada asimilación, pero también indispensable manual para supervivientes de lo mediocre que nos rodea.

Meter una maceta en un cajón
es como hablar de la muerte despacio,
es mirar a la diestra contento,
sin tiento,
es amor destetado,
¿Qué lado no quiero si mañana la estiro?
¿A qué querer miro si muero?
Ya que espero callado lo hallado es cambiante,
lo poco gigante
y sudo natillas.
Y adiós al cemento del aire
que sólo me quiero vivir
para hacer requesón con la leche cortada,
para verme el risoreo desnudo,
para ir a aburrirme en El Viejo,
para dar la propina al Diablo,
para entrar en el interactivo parloteo infinitivo
que a ratos me gusta soltar,
para ser la cuestión o no ser,
para hablar de las viejas mentiras,
para hacerme un abanico con las tiras del
vestido que te sobra,
para ser una zorra buscando gallinas,
para curarme las anginas,
para echarte de menos -cabrona-,
para hacer alguna broma,
para, por, según, sin, sobre, tras,
la vida que has dejado se va...
Ah, Mariposa Gutural.
Ah, Mariposa Gutural.
A la hora de la lluvia somos uno,
somos sombra,
no se asombra si se asoma a lloverse mi nariz
(el patio de mi casa es recticular y como siga lloviendo se va a resquebrajar)
¿Qué lado no quiero si mañana la estiro?
¿A qué querer miro si muero?
Ya que espero callado lo hallado es cambiante,
lo poco gigante
y sudo natillas.

La primera vez que escuché hablar de Andrés fue en labios de Hilario Camacho quién me lo recomendaba cariñosa y encarecidamente como uno de los jóvenes cantautores más interesantes. Para quién no le conozca hay que decir que pese a su juventud, el salmantino Andrés Sudón lleva ya unos cuantos años actuando por toda España y grabando canciones en diferentes proyectos, sean estos discos o maquetas o bien discos comunitarios; por ejemplo, Andrés participó en la segunda entrega del mítico disco de Cantautores II, La Nueva Generación con la canción "Esternón" en 1998.

El disco que comento –Brujo- fue su segundo disco puesto que anteriormente había grabado otro titulado "Imaginación". A diferencia del primero que se grabó solamente con guitarra y voz y en una sola tarde (eso es eficacia) este segundo se hizo en algo más de tiempo –7 meses- y además contando con la colaboración de muchos músicos, y entre ellos, por supuesto, se encuentra su compañero de tantos conciertos y amigo Oscar J. Martín, siempre compenetradísimo su violonchelo con la voz y guitarra de Andrés y ayudando también en la dirección del proyecto.

1.- Viernes y medio
2.- Como beso a quemarropa
3.- Probemos en el mar
4.- El número tres
5.- Cantar de brujo
6.- Imaginación
7.- Alma azul
8.- Tengo aquello que nadie puede tocar
9.- Mariposa gutural
10.- De Otoño

Tratar de explicar el por qué de estas canciones sería como tratar de recoger agua con una cesta o como tratar de explanarse con lo que sucedió antes del segundo generador que precedió al nacimiento del universo. Me limitaré a citar las que más me gustan: como "El número tres" dulce tonada con la colaboración de otro genuino francotirador como es Carlos Chaouen; "Cantar de brujo" con aires árabes y programaciones y un metrónomo inquietante; "Imaginación" un milagro de sencillos versos y melancolías y percusiones con carácter; y por supuesto "Mariposa gutural" de la que arriba transcribí la letra entera, que ya el título lo dice todo, la cosificación más absoluta de la imposibilidad más exquisita hecha posibilidad sensitiva, vamos, que para mi roza lo increíble en el submundo cancioneril dicho sea lisa y llanamente. Y en el último tema, como guinda, recita un poema el poeta Antonio Colinas.

Antes de despedirme de este viaje musical me gustaría recalcar, por si no ha quedado claro todavía, que para mí, Andrés es uno de esos cantautores, como Pablo Guerrero, por poner el mejor ejemplo, en los que la poesía y la calidad de las letras resultan tan abrumadoras, que, a veces, uno pone en duda que lo que estemos escuchando sean canciones y no poemas musicados. Disfrútenlo.

abuineitor